Una cultura en fase 0

Comienza la fase 1, y parece que el mundo vuelve a reactivarse. Pero en realidad el desentumecimiento será todavía lento, y la mayoría de las entidades prefieren pecar de previsoras. En el mundo de la cultura, museos, bibliotecas y establecimientos de espectáculos tienen desde hoy luz verde para reanudar sus actividades, luego del frenazo en seco que supuso la llegada del Covid-19 para sus programaciones. Los responsables del sector en A Coruña aseguran que les sobran las ganas, pero priorizan la seguridad, y tan solo alguna galería privada se atreve a dar el paso de lanzarse a la “nueva normalidad” de los guantes y las mascarillas.

Los edificios municipales son unos de los que continuarán sin visitas en este inicio del desconfinamiento. A lo largo de este lunes podrían abrir al público los museos históricos como el Castillo de San Antón o las casas museo, así como las salas culturales como el Fórum Metropolitano y el Centro Ágora, y las bibliotecas. El Concello, sin embargo, descarta retomar las rutinas de las dependencias, que “primero han de acondicionarse a las nuevas exigencias sanitarias”. Fuentes del Ayuntamiento señalan que “se van a adaptar los espacios, itinerarios y aforos según los protocolos que ha marcado el gobierno”, un proceso con el que comenzarán este lunes.

Las medidas que deben asumir las salas incluyen la desinfección, la colocación de marcas de distanciamiento en el suelo y la inversión en material preventivo como geles hidroalcohólicos y mamparas. Pero lo que ralentizará realmente el inicio de la actividad será el replanteamiento de la programación que se había acordado antes de la pandemia. Según informa el Concello, una vez que las instalaciones estén listas, “se hablará con las empresas que tenían reservados o contratados los espacios para ver si les sigue interesando ante la reducción de aforos”. Otro lastre cara a la “nueva normalidad” estará en la reincorporación paulatina de los trabajadores, lo que supondrá “una reestructuración de la plantilla habitual”.

La jornada de hoy será la primera toma de contacto para la adaptación, que sufren también en sus carnes el Teatro Colón y la Fundación Barrié. Ambas instituciones han organizado reuniones de equipo para esta mañana, en la que discutirán cómo realizar la apertura. En el edificio de la Marina han aprovechado el cierre para acometer labores de mantenimiento que se suelen llevar a cabo en verano, pero todo lo demás, dicen, aún “está por definirse”. “Hay que ver cómo se organiza el público y al personal, y está el tema de la programación, porque muchos de nuestros shows son de promotores que se la juegan en taquilla”, explica la responsable del teatro, Bettina Koolhaas, que confía el plan a su encuentro con el Instituto Municipal Coruña Espectáculos (IMCE).

Ninguna de las instituciones maneja todavía una fecha clara para reanudar su actividad. Solo la Biblioteca Provincial, dependiente de la Diputación, proporciona aproximaciones, e indica que baraja “el día 18 o 20” para abrir sus puertas. El centro rehusa hacerlo esta semana al estar “trabajando en los protocolos internos”, y porque considera que -al poder solo permitir el préstamo y devolución de libros en la fase 1- “no se daría un gran servicio a los usuarios frente al préstamo online“. De escoger finalmente el 20, la entidad comenzaría a funcionar ya muy cerca de la fase 2, en la que entrarían a jugar otras cartas de la baraja.

Los Museos Científicos y el Muncyt -una excepción a los centros museísticos permitidos en la primera fase, por dedicarse a actividades científicas- podrán entonces empezar su rodaje. También a partir del 25 de mayo volverán a llenarse de visitas las escalinatas del Kiosco Alfonso, excluido de la etapa inicial del desconfinamiento al no ser un museo, sino una sala de exposiciones. El director de exhibiciones del Ayuntamiento, Jaime Oiza, se muestra contrario a la distinción, “que no tiene sentido”, pero los amantes del arte podrán paliar el disgusto en las galerías. Centros como Artbys y Xerión ya abren desde hoy en su horario habitual, y permiten disfrutar y comprar obras de diferentes autores.

El responsable de Artbys, Camilo Chas, ha hecho incluso inversiones de cara al futuro. “Encargamos un estudio de higiene, y nos recomendaron un tratamiento de ozono. También hicimos un plan de prevención de riesgos y pondremos a disposición del público geles y mascarillas”, indica. Desde Xerión, Ana Souza desinfectó el sábado su sala y, a pesar de que su aforo máximo sea de cinco usuarios, confía en que la ciudad responda al subir la verja. “Espero que la gente se anime, aunque solo sea por ayudar. En A Coruña nos movemos mucho unos por otros, así que yo soy positiva”.

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