Riesgo dice garantizar la viabilidad de la antigua Alcoa y la plantilla duda del grupo

El grupo empresarial Riesgo anunció ayer que Alu Ibérica iniciaba una nueva etapa -después de haber realizado inversiones durante el último mes- en las plantas de A Coruña y Avilés, que, según la recién estrenada hoja de ruta, se guiarán por la filosofía de “dos plantas, una compañía”, según explicó la empresa ayer, tras una visita con sus expertos técnicos a las instalaciones coruñesas. “Contamos con los mejores y más experimentados equipos profesionales para llevarla a cabo [la nueva etapa]. Esto no ha hecho nada más que empezar y queda mucho camino por recorrer. Pero debemos estar todos en el mismo barco y trabajar de manera conjunta, con el esfuerzo y compromiso de todos. Solo así podremos garantizar el futuro de la producción y del empleo y asegurar un compromiso de permanencia a largo plazo”, comentó ayer el Grupo Riesgo en un comunicado enviado a la prensa. Estas promesas de futuro, sin embargo, no cuentan con la confianza de la plantilla.

El presidente del comité de empresa, Juan Carlos López Corbacho, mostró ayer sus dudas respecto al contenido de la nota. “Ellos tienen la potestad de decir lo que quieran…”, reconoció ayer, en declaraciones a este diario. Y añadió que los trabajadores todavía desconocen cómo se realizó la venta de las plantas de Alu Ibérica a Parter Capital -el comprador lo eligió Alcoa- y, por lo tanto, tampoco saben “quiénes son los jefes ahora”, cuáles son sus planes de futuro ni cuál es su situación “legal y jurídica”, toda vez que Alcoa adelantó la pasada semana que pondría en un depósito notarial la parte del pago que tendría que abonar a Parter.

Será así hasta que los compromisos que adquirió Parter en el acuerdo de venta firmado en julio de 2019 se hagan realidad, ya que Alcoa entiende que no se están respetando. Esto incluye el mantenimiento del empleo y la viabilidad de las plantas. La congelación de este pago, según alertaron los trabajadores, pone en riesgo el pago de las nóminas. Es por ello por lo que piden la intervención del Estado en las plantas, para que sanee sus cuentas y garantice su viabilidad.

“El Ministerio sigue sin convocar la reunión que le pedimos y ya va siendo hora de tener una fecha para aclarar la situación y de que el Gobierno tomen cartas en el asunto para poder ejecutar las partidas económicas y poder desarrollar el plan industrial y garantizar el empleo. Cada día que pasa estamos más en peligro. El Ministerio nos está poniendo en riesgo con su inacción y la Xunta, igual, porque no sabemos ni qué piensa. Es lamentable”, denunciaba ayer Corbacho, que reiteró su petición de que el Ministerio de Industria intervenga las plantas de A Coruña y Avilés, ya que la venta de las alumineras se hizo con la supervisión del Estado.

En un comunicado, el grupo Riesgo, comprador de Alu Ibérica (la antigua Alcoa), a Parter Capital, aseguraba ayer que había acelerado la “adopción de medidas y la implementación de las inversiones que llevaban nueve meses de retraso con el objetivo de ayudar a la reconversión industrial de ambas fábricas hacia un modelo más sostenible de aluminio verde circular”, y avanzaba una nueva etapa de “comunicación y transparencia”.

En esta nota enviada a la prensa, Riesgo relataba también las actuaciones realizadas desde la compra: “Desde el inicio, la empresa se ha focalizado en estudiar a fondo las dos plantas y sus procedimientos y sus necesidades y en hacer frente a las obligaciones más inmediatas” para “garantizar la continuidad de las plantas, proceso necesario para gestionar un proyecto viable y de futuro para todos los empleados”.

Entre las medidas ejecutadas durante este mes, la empresa destacó ayer la incorporación de “profesionales especializados y cualificados” que ayudarán en el proceso de reconversión industrial e indicó que había establecido un departamento comercial para ambas plantas, promoviendo la venta de pasta electrometalúrgica de aluminio como producto complementario.

Estas actuaciones se unen a otras anunciadas, como las “inversiones en procesos, maquinaria y programas informáticos de mantenimiento ligados a la producción de aluminio de las instalaciones, así como en programas informáticos de mantenimiento ligados a la producción de aluminio de las plantas para adaptarlas a las nuevas tecnologías”.

En la actualidad, Alu Ibérica fabrica aluminio secundario y cuenta con 328 empleados en A Coruña, 168 de los cuales en operaciones de electrolisis, y 286 empleados en Avilés, de ellos 155 también en dichas operaciones, según Riesgo.

El comité de empresa de A Coruña se siente ninguneado por la Xunta, ya que la Consellería de Industria no se ha posicionado sobre esta situación, a diferencia de lo que ha hecho el Principado de Asturias (PSOE), que ayer se reunió con sus compañeros de Avilés para trasladarles su plena disposición para analizar todas las posibles vías de solución que permitan garantizar a largo plazo la actividad industrial y el empleo de la factoría.

La directora general de Industria del Principado, Rosana Prada, manifestó que la Administración regional tiene “poca, por no decir ninguna, confianza” en los nuevos dueños de Alu Ibérica. El Ejecutivo regional apela a Alcoa para que confirme la “no legalidad de la reventa de la compañía a Grupo Riesgo.

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