Relatos sobre la pandemia ms all de las fronteras

Comenzó a manifestarse en la urbe china de la ciudad de Wuhan el mes pasado de diciembre y, desde ese momento, el Covid-19 ha inficionado a más de 14,4 millones de personas de todo el planeta y se ha llevado 606.000 vidas. Más de la mitad de la población mundial se ha sometido al confinamiento, y la paralización de actividades económicas y desplazamientos ha dado paso a una recesión global. En este contexto de inseguridad en el que ha quedado claro que la pandemia no comprende de fronteras, cada país ha adoptado políticas diferentes para combatir el virus, y la llegada del Covid-19 no se vive de exactamente la misma manera a lo largo y ancho del globo.

“Lo cierto es que la mayoría del tiempo uno siente tal y como si el virus no hubiera pasado por acá”, cuenta Cristina Lía Fernández Regueiro, una coruñesa titulada en Materiales Complejos que en nuestros días radica en Nimega, en los Países Bajos, y que se halla preparando el doctorado en la Universidad de Radboud desde hace 3 años. Del otro lado del Atlántico, en Yucatán, México, la situación es muy, muy diferente. “En estos instantes nos hallamos en pleno pico de contagios. La semana pasada llegamos a 275.000 casos y 32.000 fallecidos”, narra Victoria Fernández, natural de Venezuela y actual gerente de 2 hoteles de la urbe mexicana de Mérida.

Ellas son 2 de los 5 egresados de la Universidade da Coruña que radican en el extranjero y que, al compartir sus historias, le han puesto cara a las realidades que viven un día tras otro ciudadanos de todo el planeta. Por medio de sus relatos explican de qué forma la llegada de la pandemia ha alterado sus vidas y, si bien cada experiencia es única, asimismo han revelado la existencia de un sentimiento compartido que se extiende entre todas y cada una de las personas, con independencia de su origen: la preocupación por sus familias y el temor frente al futuro que está por venir.

“Puede sonar ególatra, mas me preocupa mucho el impacto que el aislamiento social pueda tener en mi hijo de un par de años y medio, que lleva más de un año sin ver a sus abuelos, tíos y primos en España”, comenta Marta Penas, otra de las egresadas coruñesas que desde hace 8 años trabaja como programadora de Microsoft en Seattle, U.S.A.. Y es que si estar distanciado de la familia es ya por sí una experiencia dura, que ocurra a lo largo de una situación de crisis sanitaria como la presente la transforma en trágica. De esta manera lo cuenta Alberto Anca, un ingeniero de Caminos residente en Sídney, Australia, que se vio obligado a anular un viaje que tenía previsto para visitar a los suyos en A Coruña a raíz del Covid-19. “Semeja que la situación durará mucho, y no se sabe en qué momento se van a levantar las limitaciones”, agrega.

El coronavirus asimismo ha mostrado las debilidades de los sistemas sanitarios de países de todo el planeta, y se teme su gran impacto en los lugares que cuentan con recursos más limitados. Como cuenta Khanh Quock, natural de Vietnam, considerado el estado que mejor ha gestionado la pandemia, “la posibilidad de que el virus se extienda por países con sistemas de salud enclenques o bien mal preparados” es realmente preocupante. “Asimismo temo el peligro de un segundo rebrote”, narra Quock, que desde hace un par de años se halla preparando un doctorado en la Universidad de Sherbooke, en Quebec, Canadá.

El caiga de la economía, la paralización de los desplazamientos y su influencia en las Pymes es por otro lado un mal común que conlleva implicaciones a nivel global, y conforme Victoria Fernández, “ya absolutamente nadie es capaz de hacerse una idea de las dimensiones de la enorme crisis económica que está por venir”, y que amenaza a campos como el suyo, el turismo: “Es una crisis mundial, y su final no semeja que esté cerca. Pese al desconfinamiento y de la reactivación gradual, el virus prosigue ahí con posibilidad de rebrotes en economías con heridas de guerra”.

Ya ha ocurrido en la ciudad de Melbourne, Australia, donde se han decretado otras 6 semanas de confinamiento a raíz de un repunte en el número de contagios. “Bastante gente ha perdido su trabajo, sobre todo en la hostelería y turismo, y las Universidades han visto caer sus ingresos significativamente, en tanto que dependen mucho de estudiantes extranjeros. En un largo plazo otros campos se van a ver perjudicados por el hecho de que la llegada de inmigrantes y visitantes se ha paralizado plenamente y Australia recibía de media unas 200.000 inmigrantes por año”, apunta Alberto Anca.

Los caminos de estos 5 egresados se hallaron en la Universidade da Coruña anteriormente. Ahora, tras proseguir con sus carreras en el extranjero y lejos de sus países de origen, comparten nuevamente una experiencia bastante difícil de olvidar. Sus historias son un reflejo de las distintas realidades que la pandemia ha provocado en diferentes puntos de la geografía, y retratan disparidades y semejanzas tanto en el campo social como en el económico, político o bien personal.

Khanh Quock – Quebec (Canadá): “El Gobierno incita a los jóvenes a asistir a los ancianos”

Khanh Quock es originario de Vietnam, el país que sostiene el récord de cero fallecidos por Covid-19, si bien desde hace un par de años prepara el doctorado en la especialización de Materiales de Construcción en la Universidad de Sherbrooke, en Quebec. Quock afirma que, desde el momento en que el Covid-19 llegó a Canadá, “el Gobierno ha tomado medidas oportunas para eludir su propagación”: “Establecieron políticas para respaldar a las compañías, a los empleados y a los estudiantes tanto locales y también internacionales. Además de esto, incitaron a los jóvenes a ofrecerse como voluntarios para asistir a los ancianos, que corren un mayor peligro de infección. Es pasmante, va alén de las palabras”. Al igual que otros muchos estudiantes que se encaran a una vida en un país extranjero, el Covid-19 ha supuesto grandes contrariedades para Quock, cuyo trabajo de investigación se vio perjudicado a raíz de la llegada del trabajo a distancia. “Al comienzo no podía ir al laboratorio y, sin resultados experimentales, no había publicación científica. Con el trabajo a distancia mi vida se volvió desganada, no podía localizar amigos, y todo cuanto ya antes era básico, como las interactúes o bien las compras, ahora se hace on-line”, comenta el doctorando.

Marta penas – Seattle (U.S.A.): “Los especialistas afirman que ciertos estados reabrieron prontísimo”

Marta Penas trabaja como programadora de Microsoft en Seattle desde ya hace 8 años y medio. En su relato sobre la pandemia, apunta que U.S.A. es el país más golpeado por el virus “con más de 50.000 nuevos casos al día y un índice de mortalidad que aún sube”, y el doctor Fauci, “el equivalente al doctor Simón en EE UU”, ha advertido de que van a llegar a los 100.000 nuevos casos diarios ya antes de prosperar. “¿Las causas? Los especialistas piensan que ciertos estados reabrieron demasiado pronto. Además de esto, con lo que veo en la calle, bastante gente no está utilizando la mascarilla”. En contraste a España, en EE UU cada estado toma sus medidas y, en el caso de Washington, dónde radica Penas, a lo largo del confinamiento o bien shelter in place podían salir a caminar. “Ahora comercios, bares y restaurants han reabierto con aforo limitado y empleo obligatorio de mascarillas en espacios cerrados”, agrega. En lo que se refiere al campo laboral, Penas asimismo cuenta que no ha tenido contrariedades para amoldarse al trabajo a distancia, mas sus amigos con hijos en edad escolar “lo pasan muy mal”, y carecen de comodidades para la conciliación.

Victoria Fernández- Mérida (México): “En México bastante gente vive al día y no es fácil encerrarse”

Victoria Fernández nació en Caracas, Venezuela, y desde hace 4 años y medio trabaja en Mérida como gerente en 2 hoteles de la urbe. La joven, cuyo ámbito se ha visto muy perjudicado por la crisis, narra que el país se halla ahora “en pleno pico de contagios”, llegando a los 2750.000 nuevos casos y los 32.000 fallecidos. Fernández asevera que el brote brotó a causa de que el país comenzara a relajar las medidas y a reactivar la economía, mas agrega que fue una resolución precisa, en tanto que en México “bastante gente vive al día y no es fácil encerrarse en casa 3 meses”: “Acá no existen las ayudas como en Europa. En Yucatán se dieron ciertos créditos para resguardar la utilización, mas del Gobierno federal no se percibió nada”. La precariedad del sistema sanitario, la realización de pocas pruebas y la situación frágil de una gran parte de la población son, conforme la gerente, las causas que han transformado a México en el quinto país del planeta con más fallecidos por Covid-19. “Acá la vida cambió mucho. No se ven personas por las calles por el hecho de que hay temor de salir y la mayor parte de los establecimientos continúan cerrados”, asegura.

Cristina Lía Fernández – Nimega (Países Bajos): “Sentimos tal y como si el virus no hubiera pasado por acá”

Cristina Lía Fernández Regueiro es natural de Abegondo, mas ya hace 7 años que vive en los Países Bajos. En nuestros días es doctoranda en la Universidad de Radboud y, como declara, “la mayoría del tiempo se siente tal y como si el virus no hubiera pasado por ahí”. Los Países Bajos optaron por el llamado confinamiento inteligente cuando penetró la pandemia, un procedimiento que, conforme Fernández, “es bastante difícil de decir si ha funcionado o bien no”: “El número de muertes es afín en porcentaje al de España, mas la vida se ha hecho más simple acá, donde era posible salir a caminar o bien coger café para llevar”. La doctoranda asimismo recuerda que lo que más le llama la atención es que el empleo de la mascarilla ni se aconseja ni es obligatorio, solo en el transporte público), y que se supone que los pequeños no son transmisores del virus. Fernández cuenta que la vida rutinaria prosigue igual, salvo por la cancelación de acontecimientos y el cierre de los bares de copas, y asimismo habla sobre la tensa situación política que ha atravesado el país. “Han habido un montón de quejas contra el confinamiento y contra el Gobierno”, declara.

Alberto Anca – Sidney (Australia):”Tememos que volvamos al confinamiento”

El coruñés Alberto Anca lleva ya 4 años y medio ejercitando como ingeniero de Caminos en el departamento de Puentes de una oficina de proyectos de Sídney y, conforme cuenta, en Australia “la situación ha estado bastante controlada, con ocho.000 casos en conjunto y poco más de 100 fallecidos”: “Acá la gente está bastante mentalizada, si bien se temen los rebrotes tras lo sucedido en Victoria. En verdad, los nuevos casos que se dan en Sídney proceden de la ciudad de Melbourne, conque tememos que volvamos al confinamiento”. Anca explica que, con el objetivo de impulsar la economía, el gobierno federal ha puesto en marcha 2 medidas: el jobkeeper, afín a los Ertes, en los que los empleados reciben un subsidio de 1.500 dólares estadounidenses cada un par de semanas, y el jobseeker, una ayuda de 565 dólares estadounidenses cada un par de semanas para la busca de empleo. El ingeniero asimismo resalta que “el trabajo a distancia ha llegado para quedarse” en Australia, y que hoy día el transporte público “apenas lleva gente”. “Además de esto, los bares y restaurants han empezado a abrir, y es obligatorio recoger los datos de los clientes del servicio para informar en el caso de rebrotes”, notifica.

Leave A Reply

Your email address will not be published.