La reforma de los Cantones eliminar el trfico privado y peatonalizar las calles transversales

El plan municipal para la reordenación de los Cantones consistirá en la aplicación a estas avenidas del mismo modelo urbanístico utilizado en la Marina, ya que tan solo los autobuses, los vehículos de reparto y los de los residentes, además de las bicicletas y los vehículos de movilidad personal, podrán circular por los dos carriles que quedarán, uno por cada sentido, después de la remodelación.

La actuación, con un coste estimado por encima de los cuatro millones de euros y diseñada por los arquitectos Xosé Manuel Vázquez Mosquera y Carmen Calatayud, plantea además la peatonalización de las calles Compostela, Rúa Nova, Entrejardines y el tramo de Santa Catalina entre los Cantones y Durán Loriga, de forma que el tráfico procedente de esta última solo podrá dirigirse hacia San Andrés.

Este diseño surge tras la considerable reducción del tráfico que se produjo en la zona por la peatonalización de la Marina y precede a los estudios técnicos sobre la circulación y a la elaboración del proyecto, del que el Gobierno local prevé licitar este año la peatonalización de la calle Compostela para continuar en 2021 con el resto de la actuación. El concejal de Urbanismo, Juan Díaz Villoslada, declaró ayer que el objetivo del Gobierno local es concluir todas las obras programadas antes de que termine el actual mandato municipal.

El proyecto incluye la reforma de la plaza de Mina para permitir el giro hacia el Cantón Pequeño desde Juana de Vega, lo que permitirá a los buses urbanos evitar el paso por Santa Catalina como hacen en la actualidad. La peatonalización de Entrejardines implica el traslado de la parada de los autobuses interurbanos a la calle Manuel Casás, situada entre el edificio de Correos y el teatro Colón, al menos hasta que se construya la estación intermodal o se instale una terminal para estos vehículos en los muelles, como planteó ayer la alcaldesa, Inés Rey.

La desaparición del tráfico en Entrejardines tiene por objetivo facilitar la continuidad entre los dos tramos de Méndez Núñez que ahora separa, entre los que se creará un espacio abierto que modificará la configuración de los jardines en ese punto, ya que los parterres actuales dejarán paso a unos bancos con forma de semicírculo para crear una pequeña plaza.

Plaza de la Aduana

En el cruce de la Marina con Manuel Casás se recuperará la desaparecida plaza de la Aduana (el actual edificio de la Subdelegación del Gobierno), donde se establecerá un recorrido en torno al edificio de Correos para permitir el cambio de sentido y se reformará su aspecto actual. La eliminación de carriles en la calzada de los Cantones y la peatonalización de las calles transversales que ahora soportan tráfico rodado hará posible ganar para los viandantes 11.000 metros cuadrados mediante la ampliación de las aceras, de los que 2.100 corresponderán al Cantón Pequeño, casi 3.000 al Cantón Grande, 2.600 a Entrejardines, Santa Catalina y Rúa Nova, mientras que en Compostela se obtendrán 1.500, al igual que en la plaza de la Aduana .

El proyecto presentado ayer prevé además que el pavimento que se instale en las nuevas zonas peatonales se adapte al existente ahora en su entorno, ya sean losas de piedra u hormigón. A lo largo de los carriles de la circulación se instalarán bahías para las paradas de los buses urbanos y de los taxis, así como zonas de carga y descarga.

El entorno del Obelisco también experimentará una transformación, ya que el actual parterre en el que se plantó un ejemplar de metrosidero será suprimido para dejar paso a una explanada en la que se prevé la realización de actividades ciudadanas.

La entrada peatonal al aparcamiento subterráneo será convertida en una marquesina de gran tamaño con forma de grada en su parte posterior y por la que el público podrá subir, por lo que será uno de los elementos más destacados de este espacio. Frente a los edificios de la Fundación Barrié y Afundación se colocará además una serie de bancos formando una línea quebrada.

El estacionamiento existente bajo la superficie también será objeto de otras actuaciones, ya que la salida de vehículos del Cantón Grande será eliminada, aunque permanecerá la entrada. El acceso rodado de la Marina, a la altura del teatro Colón, también será clausurado, mientras que permanecerá la salida situada en la parte posterior de Correos.

Las obras permitirán introducir en este parking una mejora largamente esperada, ya que en la acera de Méndez Núñez junto a la que se halla uno de los accesos para vehículos se construirá uno para peatones que dispondrá de ascensor, lo que hará posible la utilización del aparcamiento por personas con problemas de movilidad.

La remodelación afectará incluso a la ubicación de los pasos de peatones, que variará con respecto a la actual para favorecer el tránsito entre los dos márgenes de los Cantones. El situado frente a la sede del Casino será movido unos metros para quedar frente a Rúa Nova, mientras que el la Fundación Barrié se trasladará frente a Santa Catalina. Para enlazar con Entrejardines. En el Cantón Pequeño se instalará uno nuevo a mitad de su recorrido y el situado ahora en la plaza de Mina se moverá unos metros hasta llegar a a la altura de la farmacia El Águila.

La búsqueda de una mayor conexión del casco urbano con los jardines se llevará a cabo también mediante la ruptura en varios puntos del parterre que ahora separa la zona verde de la calzada, ya que la ampliación de la acera la dejará ahora alejada del tráfico.

Los extremos del área en la que se intervendrá serán igualmente modificados, puesto que la acera del Cantón Pequeño en su conexión con la plaza de Mina será ensanchada y se instalará un banco corrido semicircular para proteger la zona del tráfico, misma solución que se aplicará en la esquina de la avenida de la Marina con Manuel Casás.

Al exponer ayer el contenido del proyecto, el arquitecto Xosé Manuel Vázquez Mosquera admitió la “emoción” que supuso para él y Carmen Calatayud trabajar en este ámbito urbano, al que calificó de “casi un escaparate de la ciudad”. Según manifestó, a lo largo del tiempo los coches han ido separando a los jardines de Méndez Núñez del casco urbano, por lo que el objetivo que pretende este diseño es “coser” ambas partes y crear además una “continuidad peatonal entre la Marina y la plaza de Lugo”, de la que recordó que es una de las zonas comerciales más pujantes de la ciudad en este momento.

El concejal de Urbanismo y Movilidad, Juan Díaz Villoslada, relacionó este proyecto con el que se ejecutará en el tramo de Os Pelamios del paseo marítimo y el que prevé transformar en un bulevar el tramo de la calle San Andrés situado entre la plaza de Pontevedra y la iglesia castrense.

Leave A Reply

Your email address will not be published.