La gran empresa gallega capea por el momento la crisis del Covid-19

Pablo PazosPablo Pazos

SANTIAGO
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La economía gallega muestra una importante fortaleza en estos momentos de paralización de las actividades no esenciales ante el coronavirus. Su primera industria es la agroalimentaria, que cuenta con el mayor número de trabajadores, unos 31.600, y aporta el 20% del Valor Agregado Bruto (VAB). Nueve de las 15 empresas con mayor facturación en la Comunidad producen o venden alimentos. Salvo Estrella Galicia, afectada por el cierre de la hostelería, están trabajando a pleno rendimiento. Otras, como Inditex, aguantan de momento sin recurrir a los expedientes de regulación de empleo, que afectan ya a la factoría de PSA en Vigo, a uno de sus suministradores, Dalphi Metal, y a la maderera Finsa. Desde el lunes, tanto la constructora San José como la factoría Megasa han parado su producción.

Inditex

La empresa fundada por Amancio Ortega aglutina en realidad buena parte de las marcas que, por separado, coparían este top 15: Zara, Bershka, Pull & Bear o Stradivarius. El 20 de marzo la empresa, con su sede central situada en Arteixo, anunció que hará un ERTE a 25.000 empleados (CCOO los cifra en 37.000) si el estado de alarma continúa más allá del 15 de abril, algo que sucederá tras confirmarlo ayer Pedro Sánchez. Otras marcas de ropa, alguna de ellas también gallega, como Adolfo Domínguez, han realizado ya este ajuste temporal de empleo. Mientras, el grupo de Ortega se ha dedicado a comprar material sanitario para la sanidad española. Afirma Inditex que los productos alcanzan un valor de 63 millones.

Citröen

El ERTE en la fábrica de PSA en Vigo ha supuesto uno de los grandes mazazos a la economía gallega. La fábrica de Balaídos, donde se realizan coches y piezas para Citroën, Opel, Peugeot, Vauxhall y Toyota, puso en marcha este ERTE de acuerdo con los sindicatos el 24 de marzo. Todos los trabajadores, quedando solo los imprescindibles, se ven afectados. La paralización de Citroën arrastró en cadena a la potente industria de componentes de la automoción que ha crecido en el sur de Galicia al amparo de la multinacional francesa.

Megasa

El mayor fabricante de acero corrugado de Galicia se vio obligado a parar las máquinas el pasado lunes a las 15.00 horas. Sus 130 trabajadores de plantilla directa están de permiso retribuido, en principio hasta el 9 de abril. A diferencia de otras electrointensivas como Alcoa, Megasa —situada en Narón— sí tiene capacidad para pausar su producción. El comité de empresa asegura que la crisis del coronavirus ha llegado en un momento en la que la compañía está fuerte financieramente. Hasta el decreto del pasado domingo, en Megasa se producía de forma normal, extremando las medidas de seguridad para evitar los contagios de trabajadores.

Vego Supermercados

Mientras buena parte de la industria se paraliza, los supermercados han visto cómo su actividad se incrementa. En los establecimientos de Vegalsa-Eroski han tenido que reforzar la plantilla. Según informa la compañía, en las últimas dos semanas se ha contratado a 114 personas para las tiendas y la plataforma logística. Vegalsa sigue atendiendo también pedidos por Internet para facilitar el confinamiento de la población. Pese a las avalanchas de los primeros días del estado de alarma, la situación se ha tranquilizado en los supermercados. Vegalsa resalta que el suministro está garantizado en gran medida porque confían en los productores locales. Los proveedores gallegos, resalta la compañía, trabajan también a pleno rendimiento. Pese a los problemas de los primeros días para encontrar material de protección para los trabajadores, la firma gallega explica que actualmente todas las tiendas disponen de los EPIS necesarios.

Gadis y Mercartrabria

La situación es similar en otra de las grandes empresas de la alimentación gallega. Gadis, la compañía fundada por Roberto Tojeiro, también ha tenido que reforzar personal para poder atender a los clientes durante la crisis sanitaria producida por el Covid-19. Con 415 puntos de venta en la Comunidad y un millón de clientes habituales, Gadisa emplea a 7.437 personas, según los datos de su última memoria corporativa. La cadena de supermercados explica que cuenta con suficiente material de protección y desinfectantes y que, tras el desabastecimiento de algún producto puntual en los primeros días, ahora trabaja con total normalidad.

Finsa

Otro ERTE completo a su plantilla. La maderera Finsa, afincada en Santiago y uno de los principales impulsores del empleo en la capital de Galicia, decidía mandar al paro temporalmente a sus 1.600 trabajadores. Sus ventas en el año 2018 alcanzaron los 916 millones de euros. La empresa cuenta también con centros de producción en Padrón, Rábade y San Cibrao das Viñas.

Pescanova

La mayor empresa de productos congelados gallega, controlada desde hace unos días por Abanca, resiste el embate del coronavirus. La producción, según confirman fuentes sindicales, continúa en las factorías y en la flota pesquera pese a que se han tomado medidas para intentar proteger a los trabajadores de los contagios. Ha surgido algún problema de suministro de materia prima, pero en general la actividad se mantiene con normalidad.

Froiz

Al igual que en Vegalsa y Gadis, los supermercados Froiz también trabajan a toda máquina para cumplir con el servicio esencial de proveer de alimentos a la población. Como en el resto de cadenas, se está contratando gente para poder atender la demanda de sus 252 puntos de venta, la mayor parte situados en Galicia. Antes de la crisis del coronavirus, Froiz contaba con una plantilla de 5.500 empleados. Desde CCOO se valora que, como en la mayor parte de grandes cadenas de supermercados gallegos, se actuó con rapidez para dotar al personal de medidas de protección para proteger a sus plantillas. Aún así, los sindicatos temen que debido a la alta exposición y visto lo que ha ocurrido en otras zonas más afectadas por el coronavirus como Madrid, acabe produciéndose algún contagio.

Coren

La producción no para en Coren, al contrario. La mayor cooperativa avícola de Galicia, fundada hace más de 50 años, cuenta con 4.739 productores asociados y 3.240 trabajadores. Fuentes de CCOO afirman a ABC que se sigue rigurosamente la seguridad y que continúan con normalidad para que la carne pueda llegar a los platos al existir una demanda muy elevada.

Dalphi Metal

Uno de los principales fabricantes gallegos de componentes para la automoción, Dalphi Metal, también ha presentado un Expediente de Regulación de Temporal de Empleo para su plantilla, según confirma la CIG. La compañía, con factorías en Vigo y O Porriño, creció para abastecer a la factoría de Citroën en Balaídos aunque fue diversificando su cartera de clientes hacia otras marcas. En 2005, la multinacional norteamericana TRW Automotive Holding Corp compró la empresa a la familia fundadora por 113 millones de euros.

Constructora San José

El decreto de paralización de toda la actividad económica no esencial publicado en el BOE el pasado domingo obligó a frenar las obras de la constructora San José. La empresa gallega, aunque con sede social en Madrid, fue la única grande del sector que logró sobrevivir al estallido de la burbuja inmobiliaria que se desencadenó a partir de 2008. Diez años después, la compañía de Jacinto Rey comunicaba que su tesorería había abandonado los números rojos y contaba con una caja positiva de 23,4 millones de euros. El personal se encuentra, según confirman fuentes de CCOO, con permisos retribuidos hasta el próximo día 9 de abril.

Frinsa

Fundada en Ribeira en 1961, Frinsa se ha convertido en una de los mayores fabricantes de túnidos y mariscos en conservas de Europa. Como la mayor parte de las empresas del sector, la actividad no ha parado ante la crisis sanitaria del coronavirus. Sí ha tenido que extremarse la seguridad en sus fábricas para proteger a las trabajadores. Sus productos, debido a la elevada durabilidad, son unos de los más demandados en los supermercados.

Hijos de Rivera

La cervecera gallega Hijos de Rivera no se plantea por el momento solicitar un ERTE para los 1.000 trabajadores que componen su plantilla. Aunque el cierre de bares y restaurantes ha supuesto un impacto negativo para las ventas de Estrella Galicia o 1906, la compañía sigue abasteciendo a los supermercados. Aún así, los locales de hostelería representan el 80% de la facturación de la firma, que en 2018 logró un beneficio después de impuestos de 66,3 millones de euros. En una carta a la plantilla, su consejero delegado, Ignacio Rivera, comunicó que la empresa aguantará el envite del coronavirus, como mínimo hasta el 31 de mayo.

Showa Denko Carbón

La coruñesa fábrica de electrodos de grafito para acerías funcionó extremando las medidas de seguridad hasta el pasado lunes. El domingo se redujeron las máquinas hasta los servicios mínimos, dado que su producción no se puede frenar en seco sin producir daños irreparables. Showa Denko fue una de las compañías que no tenía claro si estaba obligada a parar tras la publicación del Real Decreto en el BOE el día 5. Esta semana solicitaron a la Xunta y a la Delegación del Gobierno que les comunicase exactamente cuál era su situación. Según explica el comité de empresa, han encontrado un resquicio legal para volver al trabajo al ser una compañía fundamentalmente exportadora. Se argumenta que podrían perder clientes internacionales. Los representantes de los trabajadores creen que de este modo se desvirtúa el alcance de las medidas sanitarias y consideran que la fábrica debería parar anteponiendo la salud. Aunque temporalmente sigan fabricando electrodos de grafito, los trabajadores temen que el avance del coronavirus en todo el mundo acabe afectándolos, porque los clientes dejarán de necesitar sus productos.

Jealsa Rianxeira

La producción de las conserveras para abastecer de productos alimenticios a la población en tiempos de crisis va a gran ritmo en las fábricas de Jealsa Rianxeira. Con medidas de seguridad reforzadas para proteger a sus empleados y mayor desinfección, se trata de garantizar que las estanterías de tiendas y supermercados vayan a seguir llenas de productos conserveros. El grupo Jealsa, con factorías en el extranjero, cuenta con 4.600 trabajadores. La empresa nació en 1958 en Boiro, donde mantiene su sede central. En el año 2008 su facturación alcanzó los 638 millones de euros.

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