Fuerteventura.- Pendientes de una moción de censura impulsada por parte del equipo de gobierno, los ediles de La Oliva han aparcado sus diferencias para hacer frente a la situación sobrevenida por el COVID-19. 



Así lo asegura el edil de Hacienda, Juan José Rodríguez, convencido de que “hemos dado un ejemplo de responsabilidad política” en este momento de crisis porque “por encima de la política está la situación del municipio”, recalca. 


Así, la corporación está impulsando medidas que van a permitir retrasar el pago de tasas e impuestos y ayudar a la economía de las empresas y de familias más allá de lo establecido en el decreto de emergencia. 


Rodríguez anuncia que se está elaborando un plan de empleo municipal y también impulsando subvenciones para pymes y autónomos, prestando especial atención a los taxistas y al sector primario. 
En la misma línea, la corporación promoverá la ejecución de obra pública con el plan de reasfaltados y el plan de accesibilidad de Cotillo, entre otras actuaciones, al tiempo que tramita contratos de servicios dirigidos a la limpieza, parques y jardines. 


El Ayuntamiento afronta esta etapa “con salud económica”, insiste el edil de Hacienda ya que tiene margen en su presupuesto de 31 millones, buena parte sin ejecutar, y que le va a permitir “hacer un esfuerzo grande por la gente”.