Fuerteventura.- Desde Asamblea
Majorera – Coalición Canaria apoyamos todas y cada una de las medidas que las
distintas instituciones están tomando para combatir la extensión del
Coronavirus. Y las que se apliquen a partir de ahora, también. Todas.
Este es el
momento de la unidad y de aportar en positivo.
Nadie tiene la
solución perfecta y todo el mundo, en el ámbito de sus competencias, está
intentando hacer lo mejor posible.
Seguro que se
han cometido errores, que incluso ahora son hasta contraproducentes. Pero
entendemos que siempre se actúa buscando lo mejor. No es tiempo para discrepar.
En esta línea
constructiva, también desde AM-CC estamos aportando propuestas en todas las
instituciones con el ánimo de ayudar.
Son, por un
lado, iniciativas que creemos necesario aplicar de forma inmediata ante la
extensión de esta infección. Porque nos preocupa mucho que los grupos sociales
más sensibles se vean ahora especialmente perjudicados.
Pensamos de los
mayores que viven solos, y que se encuentran con problemas hasta para acceder a
un supermercado donde comprar sus alimentos. Por no decir de los que requieren
de atención especial y personalizada.
Nos preocupan
las familia con escasos recursos. Los niños que participaban en programas de
desayuno y almuerzo en el colegio, porque en casa no lo tenían.
Los enfermos
por otras patologías, que no saben muy bien cómo serán atendidos ahora.
Y, por
supuesto, nos preocupa la concienciación ciudadana para evitar nuevos
contagios, y atender a los ya infectados.
Ahora es cuando
tenemos que demostrar que Fuerteventura, más que una isla, es una familia.
Con precaución
y con respeto estricto a todas las recomendaciones. Pero sobre todo con mucho
cariño hacia los más necesitados.
Junto a la
alarma inmediata, de ahora mismo, también encaramos la preocupación por los
próximos meses.
Nadie tiene que
venir a explicarnos lo que significa el sector turístico para la Isla.
Antes del
turismo los majoreros teníamos que emigrar para sobrevivir. Con el turismo, la
isla creció como nunca pensamos.
¿Qué pasará con
tantas familias afectadas por el parón turístico?¿Cómo podrán afrontar estas
próximas semanas o meses acosados por el desempleo y sus consecuencias? ¿Qué
será de los autónomos, de los pequeños empresarios, de los profesionales que
directa o indirectamente viven del turismo?
No creo que
haya soluciones milagrosas. Pero sí un camino en el que, con el mismo ánimo
constructivo que mencionaba antes, tenemos que avanzar.
Necesitamos
planificar ya, desde que las autoridades sanitarias lo autoricen, la
recuperación turística.
Debemos
conseguir su calificación como sector estratégico, pero en clave social.  Que las grandes cifras y las medidas no se
queden en los informes numéricos. Sino que bajen a la realidad de las
necesidades de las familias, para que la economía que genere acabe dinamizando
a los otros sectores de actividad.
Nos
recuperaremos, pero para lograrlo hay que recurrir a dos herramientas: trabajar
unidos y priorizar el carácter social de las medidas que se adopten.
Nuestros
mayores sabían mejor que nadie sobrevivir a las sequías y convivir con la
pobreza que durante generaciones ha condicionado la vida de la sociedad
majorera.
Lo conseguían
trabajando unidos, porque en Fuerteventura, isla también significa familia.
Secretario
insular de AM-CC