Fuerteventura.- El alcalde de La Oliva, Isaí Blanco Marrero, confiesa sentirse “estresado” por la presión que supone para los dirigentes locales hacer frente y dar respuesta a las necesidades de sus vecin@s. 


El impacto del COVID-19 ha evidenciado, asegura, que “hay muchas gente que vive al día y no tiene para un mes de reserva”, lo que ha hecho disparar las ayudas de servicios sociales, principalmente, en materia de alimentación. 



Tal es así, que se han incorporado tres personas a la plantilla habitual para reforzar la labor. De forma paralela, la corporación impulsa la puesta en marcha de un Plan de Empleo Social municipal para crear empleo dirigido a un centenar de personas, estima Blanco, y también diseñar líneas de ayudas y subvenciones que servirán de refuerzo y complemento a las que destinen otras administraciones porque lo importante, recalca, es que lleguen de forma “rápida y eficaz”.


Así, también impulsa una línea dirigida a las empresas y autónomos en el objetivo de dinamizar la economía cuanto antes. 


Para ello, promueve una encuesta online que permitirá conocer la situación de las actividades empresariales del municipio, muy relacionadas con el sector turístico, y sus perspectivas.


 A la espera que el equipo de consultores analice estos datos y el contexto económico de la corporación para materializar la ayuda, el alcalde transmite un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía y le recuerda que el ayuntamiento tiene aproximadamente unos 18 millones de euros sin comprometer y el objetivo claro de atender a las necesidades del municipio.