USA | Gobierno de Donald Trump ejecuta a 3 presos en una semana tras prácticamente 2 décadas

El Gobierno de Estados Unidos ejecutó este viernes a Dustin Honken, un narcotraficante condenado a muerte por matar a 5 personas, incluidas 2 pequeñas, a inicios de los años noventa.

A Honken, de 52 años, lo declararon fallecido a las 4:36 p.m. hora local tras percibir una inyección mortal en la prisión de Terre Haute (Indiana), conforme avisó la Agencia Federal de Cárceles (BOP, en inglés).

La de Honken fue la tercera ejecución en una semana ordenada por el Gobierno de Donald Trump, las primeras en prácticamente 2 décadas en el sistema federal.

A diferencia de las 2 precedentes, programadas para las tardes del lunes y del miércoles y ocurridas el martes y el jueves por la mañana tras horas de pleito entre abogados, fiscales y jueces, los tribunales no intervinieron este viernes para suspender la de Honken.

A principios de los noventa, Honken abandonó sus estudios de Química en Iowa para emplear sus conocimientos para montar un laboratorio de mentanfetamina en Arizona.

Greg Nicholson y Terry DeGeus, que serían más adelante 2 de sus 5 víctimas, eran sus hombres de confianza y los encargados de repartir la droga en Iowa.

El recorrido delincuente de Honken fue corto, puesto que las autoridades federales advirtieron velozmente sus actividades y Nicholson accedió a cooperar en la investigación.

En julio de 1993, Honken había sido detenido y puesto en libertad bajo fianza a la espera de juicio.

Fue entonces cuando aprovechó, al lado de su entonces novia, Angela Johnson, para deshacerse de sus cooperadores a fin de que no pudieran declarar a lo largo del juicio.

Primero asesinaron a Nicholson, a su pareja, Lori Duncan, y a las hijas de ella, Kandance, de seis años, y Amber, de 10. Entonces hicieron lo propio con DeGeus.

Los cuerpos no fueron hallados hasta el año 2000, cuando Johnson aceptó a una informante en la prisión sobre dónde estaban sepultados. Tanto como Honken cumplían en ese entonces penas por delitos de drogas.

En el 2005 los dos fueron sentenciados a muerte, si bien la condena de Johnson fue después conmutada por una de cadena perpetua.

Aunque Honken no aprovechó este viernes sus últimas palabras para solicitar perdón a los familiares de sus víctimas, algo frecuente entre los presos condenados a muerte ya antes de ser ejecutados, su letrado, Shawn Nolan, afirmó que era un hombre “redimido”.

“No había razón a fin de que el Gobierno lo matase. El Dustin Honken que deseaban matar desapareció hace un buen tiempo. El hombre que mataron el día de hoy era un humano, que podía haber pasado el resto de sus días ayudando a otros y redimiéndose todavía más”, afirmó.

Donald Trump mostró interés por reiniciar las ejecuciones federales tras llegar a la Casa Blanca hace 3 años y medio, mas no consiguió hacerlo hasta el momento debido a los obstáculos judiciales. Se espera que se programen más ejecuciones en los próximos meses.

La de Honken fue la décima ejecución del año en Estados Unidos, 3 federales y 7 estatales. Desde el instante en que el Tribunal Supremo restableció la pena capital hace 4 décadas, 1 522 presos han sido ejecutados en Estados Unidos, solo 6 de ellos a manos del Gobierno federal.

El Ejecutivo ha programado una nueva ejecución para el próximo 28 de agosto, la de Keith Nelson, condenado a muerte por el rapto y asesinato de una pequeña de 10 años en 1999.

(Con información de EFE)

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