“En la movilidad social condiciona ms el nivel educativo que el de renta”

Las políticas públicas para progresar distritos desfavorecidos, el promuevo de becas o bien la creación de ambientes intelectuales son medidas que la decana de Sociología de la Universidade da Coruña, Raquel Martínez Buján, considera convenientes para favorecer la movilidad social de las personas. La educación, remarca, es más relevante en el progreso social que los ingresos familiares y el distrito de crianza, factores que sí resalta el Atlas de Oportunidades elaborado por la Fundación Felipe González conforme la rentas de los progenitores y los hijos.

¿Son fiables estos estudios que examinan datos económicos del pasado para establecer conexiones con coyunturas económicas del presente?

A mí personalmente no me agrada hacer este género de estudios. Mas comprendo que es esencial tener esa información, que en muchas ocasiones, desgraciadamente, contribuye a promover estereotipos sobre géneros de distrito y las personas que en ellos habitan, en tanto que no se tienen presente más dimensiones que afectan al nivel de desarrollo individual y a la trayectoria vital y laboral de los individuos.

Este atlas explica que “para ciertos” los ingresos de los progenitores y el distrito de crianza determinan más el futuro bienestar que los logros y sacrificios de cada persona. ¿Está conforme?

Hace falta matizar eso. Las condiciones de riqueza o bien pobreza y el nivel educativo de los progenitores pueden influir en la situación social de alguien en el futuro, mas esa variable del seno de la familia en la que uno ha nacido y crecido y su territorio es muy determinista. Hay otras condiciones que determinan que habitualmente uno no se pueda desplazar socialmente y que dependen de la carencia de corrección de esas condiciones por la parte de las políticas públicas, como cuando en los distritos más desfavorecidos no se crean ambientes intelectuales convenientes, bibliotecas públicas, por servirnos de un ejemplo.

¿Qué factores miden mejor que las rentas familiares o bien los distritos la movilidad social?

Para una movilidad social adecuada hacen falta múltiples dimensiones. Creo que es más condicionante el nivel educativo que el nivel de renta, que no lo veo como el indicador más relevante. Tener mucho dinero no quiere decir que tengas un estatus en la sociedad. Hay que medir más allá: en concepto de ocupación, cultura adquirida, ambiente intelectual y red de relaciones en las que uno se mueve.

Es decir, que de una desventaja social no se escapa solo con dinero.

Hay estudios que señalan que a fin de que se genere la movilidad social de una persona con desventaja tanto en concepto de recursos económicos como de recursos educativos es preciso que haya tenido en la vida un profesor o bien profesora que le haya inculcado una sensación de estimar que puede salir de esa situación de vulnerabilidad. Eso puede determinar cambios en la trayectoria vital. Agregaría más cosas: el promuevo de becas, la creación de un ambiente intelectual conveniente en un instituto público con más actores y actrices que los profesores, actividades culturales que ponen en contacto a personas con desventaja social con personas intelectualmente triunfantes.

Estos estudios lanzan datos que semejan fríos. ¿No tienen presente el ahínco personal y los progresos efectuados por una persona mientras que medra?

Soy crítica con los resultados que muestran. Al cruzar el nivel de renta de los progenitores con el nivel de renta de los hijos no se tienen presente los condicionamientos estructurales en los que nos movemos, las crisis económicas que vivimos o bien la precariedad laboral de determinadas generaciones, que no quiere decir que hayan fracasado respecto al nivel que en un inicio se habían marcado sus familias. Es verdad que la riqueza y la pobreza se heredan, mas considero que no se puede tender a culpar al ambiente de origen y no a las diferencias sociales que producen las desigualdades.

¿Se puede llegar a terminar que tal o bien como distrito es el mejor para vivir?

El mejor distrito para radicar depende de las circunstancias de cada ciudadano. No es exactamente lo mismo ser joven que mayor, tener hijos que no. Hacer comparaciones lleva a crear estereotipos sobre qué es lo mejor qué es lo peor y eso en ocasiones produce ghettos que expulsan a las clases medias más acomodadas socialmente de zonas que se consideran menos privilegiadas por el hecho de que conviven con gentes con escasos recursos. Se considera que un buen distrito es el que tiene servicios y que es cosmopolita. Yo creo que el mejor sitio para vivir es aquel que te puedas permitir con tus ingresos.

¿Los jóvenes de 30 años equiparan lo que ganan con lo que ganaban sus progenitores a exactamente la misma edad, o bien es una cosa que no tienen presente para prosperar en la vida?

Muchos progenitores con hijos de 30 años, que ahora pueden tener entre 55 o bien 60, aún no han alcanzado la estabilidad laboral. Esto hay que tenerlo en consideración, con lo que sus hijos no están tan marcados por el propósito de lograr una mayor seguridad en el uso. Los jóvenes de 30 años están habituados a mudar de trabajo y la precariedad se ha transformado en un estilo de vida.

¿Qué diferencia el bienestar al que aspiraban nuestros progenitores cuando tenían 30 años del de sus hijos a esa edad?

No estoy segurísima. Tal vez los progenitores de esa generación se han volcado mucho en que sus hijos tengan estudios universitarios. Creo que esta es la mayor protección frente al desempleo. Sin un nivel de estudios alto, la movilidad social es muy difícil. Quienes no tenían muchos recursos ni le daban relevancia a la educación se han anclado en una situación social.

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