El diseo de la terminal de buses de la Xunta en la intermodal obliga al Concello a reajustes

Una falta de coordinacin entre la Xunta y el Concello ha causado una incidencia en la tramitacin del proyecto para trasladar la estacin de autobuses a la futura estacin intermodal. La Consellera de Infraestruturas dise el plan, a exposicin pblica desde marzo, sin consultar cmo el rea municipal de Movilidad estaba tramitando desde diciembre el cambio urbanstico para permitir la obra, que se licitar a finales de ao. Las administraciones acordaron ayer ajustar la modificacin del plan general para que el espacio que necesita la terminal de buses encaje en la superficie que le corresponder segn el cambio. Concello y Xunta estn an pendientes de que Adif, tras dos peticiones urbansticas recientes, firme el convenio a tres bandas para la intermodal

El largo proceso para construir y poner en funcionamiento la estación intermodal registra un nuevo episodio de incidencias, esta vez relacionado con el proyecto de la Xunta para trasladar a San Cristóbal la estación de autobuses. Se trata de un desajuste que el Concello y la administración gallega acordaron ayer solventar para no demorar más las tramitaciones y que se produjo porque cada parte inició sus respectivos pasos sin consultarse mutuamente. La discordia se debía a que cuando la Xunta sacó a información pública a comienzos de marzo su proyecto de la terminal de buses se encontró con que en el proceso para cambiar el plan general en el ámbito que aborda el Ayuntamiento desde finales del año pasado la superficie que abarcaría la estación excedería el espacio reservado para realizar las obras.

La solución pasa por ajustar la modificación urbanística en cada extremo del ámbito para dar encaje en la futura estación tanto en la zona de estacionamiento de regulación de autobuses y la glorieta de giro en la avenida de A Sardiñeira como en la parte en que se ubica el núcleo de comunicación entre la estación de autobuses y la de ferrocarril en la planta -1. “Son unos metros por un lado y unos metros por otro”, apuntan fuentes municipales. Con vistas a llevar el cambio urbanístico a su aprobación inicial, los técnicos de Movilidad adecuarán su diseño, que comenzó a hacerse sin conocerse con exactitud el proyecto de la Xunta.

Fuentes de la Consellería de Infraestruturas señalan que en la revisión del proyecto se detectaron “errores formales” que se le trasladaron al Concello antes de hacer la alegación oficial del periodo de exposición pública. Técnicos de cada administración mantuvieron ayer por la tarde una reunión en la que acordaron subsanar estas diferencias técnicas.

No son las únicas, ya que la Xunta ha advertido que en el documento que describe la modificación puntual del plan general se indica que los terrenos en donde se ubicará la nueva estación de autobuses, calificados como sistema general viario, se recoge una edificabilidad de 26.000 metros cuadrados, pero en las tablas del propio documento se indica en cambio que la edificabilidad es cero. Los técnicos también solucionarán este aspecto.

La licitación de la obra de la terminal de autobuses está prevista por la Xunta para el tercer trimestre de este año, un plazo un año más corto que el que estimaba el Gobierno gallego durante el mandato de Marea Atlántica en la ciudad. El pasado diciembre la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez, anunció que el concurso podría adelantarse dado que el proyecto se iba a tramitar mediante una ley especial que hace posible licitar la obra antes de la modificación urbanística que compete al Ayuntamiento.

La estación de buses tendrá dos niveles: una planta baja de acceso a los vehículos que procederán de la avenida de A Sardiñeira; y una planta sótano con un aparcamiento con 325 plazas, financiado por el Concello y conectado con el aparcamiento de Correos, al que accederán los coches a través de un vial soterrado.

Sin convenio aún

Xunta y Concello mantienen una relación de unión y entendimiento en el desarrollo de la intermodal desde hace un año. Entre ambas administraciones no hay roces, pero sí los hay con el administrador ferroviario estatal, Adif, con el que todavía no han firmado el convenio de la futura estación coruñesa. Más que roces, son detalles urbanísticos que han retrasado esa firma y que han motivado que desde A Coruña y Santiago se le pida a Adif que no demore el acuerdo.

El motivo de ese malestar es que el órgano estatal presentó a finales de enero unas peticiones urbanísticas en el ámbito de la intermodal a las que no había aludido en los contactos previos con la Xunta y el Concello. Se refieren a aprovechamientos en terrenos ferroviarios de la estación y a la titularidad de parcelas en el ámbito próximo, aspectos que, según dijo Adif hace dos meses, no deberían retrasar la rúbrica del convenio a tres bandas. Sin embargo, sigue sin firmarse.

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