Fuerteventura.- La nueva alcaldesa de La Oliva Pilar González Segura , desprende “ilusión, fuerza y ganas” en su primer día al frente del Ayuntamiento de La Oliva. 


Por delante, una ajetreada agenda de trabajo donde destaca mañana una reunión con el anterior edil de Hacienda y Finanzas, el nacionalista José Juan Rodríguez, para conocer todos los detalles de las medidas impulsadas por la anterior corporación y dar respuesta cuanto antes a los retos a los que se enfrenta el municipio. 



Lejos del debate bronco que se escuchaba en la sesión de investidura de ayer en el que el gobierno saliente realizó acusaciones relacionadas con intereses urbanísticos para explicar la moción de censura y que se utilizan, destaca González, “como chivo expiatorio y arma arrojadiza”, la alcaldesa aprovecha la mano tendida ayer por los nacionalistas para atender a las necesidades del municipio en dos líneas estratégicas. 


Garantizar la cobertura social a todas las personas que lo necesiten “que no quede ningún ciudadano desatendido” y medidas de “calado” para reactivar el tejido empresarial. Son los objetivos del acuerdo de este gobierno que busca en el cambio “otra forma de hacer las cosas y de gestionar” porque “Coalición Canaria se dedida a hacer política de cara a la galería”, explicó.


 Para evitar la parálisis que puede suponer una moción de censura en la gestión del municipio, el nuevo equipo mantendrá a los integrantes de Gana Fuerteventura al frente de las áreas que venían dirigiendo hasta ahora. La propia regidorá continuará al frente también de Recursos Humanos y Urbanismo y anuncia que Economía y Hacienda pasará a ser competencia de En Marcha. 


González no descarta la integración del Partido Popular en el nuevo gobierno, una cuestión “que debe decidir mi partido”, y tampoco desechó la idea de un acercamiento a los populares “creo que sería muy deseable la reunificación de todo el centro derecha de Fuerteventura; hay mucha gente que lo está deseando”, recalcó. González apela a la “concordia” esgrimida por Adolfo Suárez y de la que ahora, denuncia, “carece la clase política actual” y también al ejemplo que supone su padre, Domingo González Arroyo de quien asegura sentirse “muy orgullosa”.