Publicaciones

 

Documentos

 


1

1467, febrero, 21. Monterrey.

Doña Teresa de Zúñiga, conde­sa de Santa Marta, se querella ante la Santa Hermandad contra Sancho de Ulloa, Diego de Andrade y Pedro Pardo [de Cela], que le habían tomado diversas villas y fortalezas.

 

AHN, Sección de Diversos, Colección Diplomática. Serie Real, s. c. Edit. E. PARDO DE GUEVARA Y VALDÉS, Notas para una relectura del fenómento hermandiño, en "Señorio y Feudalismo", Zaragoza, 1993, IV, doc. I, 100-103.

 

En la villa de Monte Rey a veynte e un dias del mes de febrero, año del nasçimiento de nuestro Señor Jesucristo de mill e quatroçientos e sesenta e siete años, en presençia de mi, Diego Sánchez del Castillo, escrivano de nuestro señor el Rey e su notario público en la su corte e en todos los sus regnos e señoríos, e de los testigos de yuso escriptos, estando presentes los honrrados Pedro Maldonado, vesino de la muy noble çibdad de Çamora e diputado de la Santa Hermandad della, e Alfonso Fernándes de la Madalena, vesino asy mesmo de la dicha çibdad e cuadrillero de la dicha Santa Hermandad de la dicha çibdad de Çamora, paresçió ende presente la muy virtuosa señora doña Teresa de Çúñiga, condesa de Santa Marta, e por ante mí el dicho notario presentó e leer fiso un escripto de denunçiaçión e querella, escripto en papel, cuyo tenor este que se sigue: honrados señores alcaldes e diputados e cuadrilleros de la Santa Herman­dad de los reynos de Castilla e de León e de Galisia e de todas las cibdades e villas e lugares de los dichos reynos e cada uno e qualquier de vos ante quien lo de yuso escripto e contenido paresçiere e fuere presentado e notificado en qual­quier manera, yo la triste e desonrrada e deseredada condesa de Santa Marta, por mí e en nombre del conde don Bernaldino Sarmiento, mi fijo, adelantado e justiçia mayor en el dicho reyno de Galisia por el rey don Enrrique, nuestro señor, y por tal en el dicho Reyno de Galisia resçibido por cartas e mandado del dicho señor Rey, e como su tutora e curadora e administradora de su presona (sic) e bienes, vos denunçio e propongo querella e me vos querello de Sancho de Ulloa, fijo de Lope Sanches de Ulloa, al qual dicho Sancho de Ulloa en la dicha Santa Hermandad resçibistes, e digo que seyendo yo e el dicho Conde, mi fijo, hermanos e hermandados, e mis lugares e suyos en los dichos reynos de Castilla e de León, e seyendo de la dicha Santa Herman­dad en los dichos reynos, como es çierto e notorio, e estando yo e el dicho Conde, mi fijo, e todos nuestros bienes sobre seguro e hamparo e defensión del dicho señor Rey e de la dicha Santa Hermandad, e teniendo mandado por mis cartas a mis alcaydes de las fortalesas mías e del dicho Conde, mi fijo, que se metiesen en la dicha Santa Hermandad con vosotros para guardar e complir los capítulos e hordenanças della, los quales dichos alcaydes e mis vasallos, e del dicho Conde, mi fijo, que por mí se mandavan lo fesieron asy e fueron a esa dicha cibdad de Orense [a] her­mandar e entrar en la dicha Santa Hermandad con vosotros. E estando yo e el dicho Conde, mi fijo, en la posesión del castillo e fortalesa del Castro de Caldelas de Orsellón, que es e está sytuado en el término e jurediçión de la dicha Santa Hermandad, e era e es mío e del dicho conde, mi fijo, e teniéndolo e poseyéndolo nosotros e Rodrigo Despino, vuestro hermano, por mí e por el dicho Conde, mi fijo, en nuestro nombre e como nuestro alcayde, e aviéndonos por el fecho pleito e omenaje, el dicho Sancho de Ulloa, vuestro hermano, non temiendo a Dios ni al Rey, nuestro señor, ni a la dicha Santa Hermandad, que para vedar las fuerças e opresiones fue prinçipiada, e para punir e castigar los malfecho­res, ni mirando el dicho Sancho de Ulloa cómo avía comigo e con el dicho Conde, mi fijo, e teníamos una tregua tornadisa de nueve dias, la qual nunca me echó ni torçió, en un dia deste mes de febrero, en que estamos, del año del nasçi­miento de nuestro Señor Jesucristo de mill e quatroçientos e sesenta e siete años, vino con mano armada, e con gentes armadas e con asonada, sobre el dicho castillo e fortalesa del Castro de Caldelas Dorsellón e lo cercó e lo combatió, e por fuerça, con armas, contra voluntad mía e del dicho conde, mi fijo, lo tomó e lo derribó por el suelo segund que [...] 80 que les dieron se despe­daçó desonrra las viudas e los huérfanos e su adelantado e justiçia [...] e çerca de los fidalgos conosçidos, hermanos e vesinos de las cibdades e villas e lugares de la Santa Herman­dad, roban dentro e fuera de las iglesias sin les guardar seguro, piden villas e castillos por la deliberaçión e rescates dellos, e las toman e tienen, e los enemigos de los unos meten en las tierras de los otros e les dan favor, con el qual favor quebran las treguas e se toman las fortalesas, e sy esto, señores, va e proçede según las leyes e ordenanças de la dicha Santa Hermandad e segund su santo e justo e onesto propósito, ya vosotros lo vedes e podeys bien conosçer, e si non lo preveys e remediays quand grandes son las fuerças e injurias e agravios que en los grandes se fase, e se podrán faser, e a vosotros e a todos es notorio, plegavos, como nobles e discretos, mirarlo con ojos que deveys e deys orden como este santo nombre e justa cosa que començastes vaya adelante, e los pequeños e los medianos e los grandes vivamos bien e en pas e en sosiego, e guardemos vuestras hordenanças e capítulos por vía que de aquellos alguno non çeda, ni nuestros estados e casas se desaten, ni nos sea quitado la obediençia de nuestros vasallos, ni los mantenimientos por nuestros dineros, ni nuestros dere­chos, como se nos fase, pues ley divina ni umana, ni la dicha Santa Hermandad tal non quiere, ni manda, dad a ellos e a nos horden e regla por donde bivamos, e la manera que con ellos avemos de tener, e a ellos la que con nosotros e con nuestros alcaydes han de guardar, porque de aquello ninguno non heçeda e, al que heçediere, así a ellos como a nosotros, poner grande pena e ygual, e non deys lugar a que de mi posesión e de lo mío me quiten, pues cabsa ni rasón para ello non tienen, e si disen que por mandamiento del dicho señor Rey lo fasen, pídovos e requié­rovos les mandeys e apremies que lo muestre, por quel tal manda­miento por mi obedeçido, si tal fuere e se complyr deviere, que se cumpla, e si agraviado fuere, suplique del e si sa [sic] mi derecho e justiçia, fasta que por aquella sea oyda e vençida, non devo ser desapode­rada, privada, ni despojada, ni el dicho Conde, mi fijo, de lo nuestro e de lo que teníamos e poseyamos, e tenemos e posehemos, nin vosotros, señores, non lo deviades consentyr, ni dar a ello lugar, más remediallo e provello vosotros por vosotros e en nombre de la dicha Santa e General Hermandad, e asy vos lo pido e requiero que lo fasays e cumplays, prestando, si asy non fesieredes, segund e en la manera que arriba protesté a que me refiero. Así mesmo, señores, vos denunçio e notifico e querello e fago saber en como Pedro Pardo e Diego Dandrada, fijo de Fernán Péres Dandrada, injusta­mente e por fuerça e contra voluntad mía e del dicho Conde, mi fijo, nos çercaron e tomaron la nuestra villa e fortalesa de Santa Marta de Hortiguera, la qual era e es nuestra e nosotros poseyamos, e nos despojaron de la posesión della por fuerça, e con armas, e nos la asy tienen tomada e forçada e ocupada contra toda rasón e justiçia, e asy mesmo el dicho Diego Dandrada me tiene tomado e ocupado, por fuerça e contra mi voluntad, el mi coto de Lero, e me ha despojado e tiene despo­jada de la posesión del, e ocupa e lieva las rentas del contra toda rasón e justiçia, privándome de mi jurediçión e señorío. Por ende, vos pido e requiero fagades complimiento de justiçia a mí e al dicho Conde, mi fijo, de los dichos Pero Pardo e Diego Dandrada, compeliéndolos e apremiándo­los por todos los rigores e premias a que nos restituyan e dexen libre e desembargadamente las dichas nuestras villa e fortalesa e tierra de Santa Marta, e el dicho coto de Lero, e proçedades contra ellos e contra cada uno dellos, segúnd el tenor e la forma de los dichos capítulos e leyes e ordenanças de la Santa Hermandad, lo qual asy fasiendo, fares lo que deveys, en otra manera, protesto, segúnd e en la manera que arriba protesté, a lo qual me refiero e digo e alego lo suso­dicho por notorio, e por tal pido ser avido, e pido al presente notario me de todo lo susodicho testimonio signado, e ruego a los presentes que sean dello testigos. Lo qual, asy leydo e publicado por mí, el dicho notario, ante los dichos Pedro Maldonado, diputado, e Alfonso Ferrandes, cuadrillero, segúnd e en la forma que de suso se contiene. Luego la dicha señora condesa dixo que desía, pedía e requería e protestava todo lo de suso dicho, e recontado e reque­rido e protestado, segúnd e en la manera que de suso se contiene, e que en persona de los dichos Pedro Maldonado requería e requirió e pedía e pedió, e denun­çiava e denunçió, todo lo sobre dicho a todos e qualesquier alcaldes e deputados e cuadrilleros de la dicha Santa Hermandad de todas e qualesquier çibdades e villas e lugares de los reynos de Castilla e de León e de Galisia, e que pedía e requería, e pedió e requirió, a los dichos Pedro Maldonado e Alfonso Ferrandes lo notificasen e fesiesen saber a todos los dichos alcaldes e diputados e cuadrilleros, asy a los que se juntasen en la junta de Mellyd, como otros qualesquier. E luego, los dichos Pedro Maldonado e Alfonso Ferrandes, dixeron que, non consyntiendo en las pro­testa­çiones contrarias, estaban prestos e aparejadas [sic] de faser todo aquello a que fuesen obligados, segúnd el tenor e forma de los dichos capítulos e ordenanças, e, asy mesmo, que estavan prestos de lo notificar e faser saber a los dichos alcaldes e diputados e cuadrilleros de la dicha Santa Hermandad en la dicha junta o don[...] fallasen, para que se viese como se fesiese aquello que los dichos capítulos e ordenanças disponen e mandan.

 

De lo qual todo en como paso pedió la dicha señora condesa a mí, el dicho notario, que ge lo diese por testimonio signado para guarda de su derecho. Testigos que fueron presentes a todo lo suso dicho, Iñigo, maestresala del señor visconde de Monterrey, e el bachiller Juan de Aguilar, e Rodrigo, camarero del dicho señor visconde. Va escripto sobre raydo, o dis orense non le empesca. E yo Diego Sanches del Castillo, escribano de nuestro señor el Rey e su notario público en la su corte e en todos los sus reynos e señoríos, fuy presente a todo lo que dicho es, en uno con los dichos testigos, e por ruego e oroga­miento de la dicha Señora condesa, esta escritura escriví e por ende fise aquí este mío signo. A tal (rúbrica).

 

2

1467, abril, 25. Madrid.

Enrique IV ordena a las herman­dades de Galicia que devuelvan las villas y fortalezas que habían tomado a doña Teresa de Zúñi­ga, condesa de Santa Marta, a su hijo el conde don Bernaldino Sarmiento y a don Juan de Zúñiga, vizconde de Monterrey.

 

AHN, Sección de Diversos, Colección Diplomática. Serie Real, s.c., Edit. E. PARDO DE GUEVARA Y VALDÉS, Notas para una relectura..., doc. II, 103-104.

 

El Rey. Alcaldes e diputados e procuradores e hermanos de las hermandades del mi regno de Gallisia, yo soy informado como vosotros a vos de hermandad avedes tomado e ocupado algunas villas e tierras e fortalesas de doña Teresa Destuñiga, condesa de Santa Marta, e del conde don Bernaldino Sarmiento, su fijo, e del Adelantamiento del regno de Gallisia, e de Juan Destúñiga, visconde de Monterrey, e tenedes puesto çerco sobre otras villas e castillos de los susodichos. E por que yo quiero ser informado de las cabsas que a ello vos mueven, yo vos ruego e mando, si plaser e serviçio me deseays faser, que luego restituyades a los susodichos qualesquier tierras e vasallos e fortalesas que les tengades tomadas, e les fagades acudir, e acudan, con todos sus derechos acostumbrados, e sobreseades en les tomar ni ocupar de aquí adelante otra cosa alguna, e alçando qualquier syto e cerco que sobre ello tengades puesto, e non fasiendo en ello otra novedad por quanto así cumple a mi serviçio, çertificando­vos que en ello me faredes señalado plaser e serviçio, e de lo contrario yo avría enojo e desplaser e mandaré proveer sobre ello por la manera que cumpla.

 

De Madrid, a veinte e çinco dias de abril, año de LXVII. Yo el Rey (rubricado). Por mandado del Rey, Johan de Oviedo (rúbrica).

 

3

1467, mayo, 9. Madrid.

Enrique IV dispone que se de­vuelvan a la villa de Ferrol los cotos de Mugardos, Serantes y todos los de su jurisdicción, que querían ser de la Corona, y que gozen de las mismas mercedes y privilegios que dicha villa.

 

ADA, Sección de Lemos, C-3-47. Edit. J. GARCÍA ORO, Don Fernando de Andrade..., 226.

 

4

1467, junio, 19. Segovia.

Enrique IV ordena a la Santa Hermandad que restituya a don Pedro de Zúñiga en la posesión de la villa y fortaleza de Monte­rrey, de la que había sido des­poseído por su hermano don Juan de Zúñiga y que aquella había tomado a éste.

 

AHN, Sección de Diversos. Colección Diplomática. Serie Real, s. c., Edit. E. PARDO DE GUEVARA Y VALDÉS, Notas para una relectura..., doc. III, 104-105.

 

Yo el Rey envío mucho saludar a vos los alcaldes y diputados e otros ofiçiales de la Santa Hermandad del muy noble e leal regno de Gallisia como aquellos que preçio e amo e de quien mucho fío. Fágovos saber que Pedro de Estuñiga, mi guarda e vasallo e del mi Consejo, me fiso relaçión que él, estando en mi serviçio e seyendo como es myo, e Juan de Estúñiga, su hermano, injusta y no devidamente, le entró e tomó e ocupó, por fuerça e contra su voluntad, la su villa de Monte Rey con su castillo e fortalesa, e que la ha tenida e ocupada fasta agora, que la avéis tomado de poder del dicho Juan de Estúñiga, e me pidió por merçed que vos embíase mandar que ge la fasiesedes tornar e restituir, pues que era suya e de derecho le pertenesçe. E yo tóvelo por bien porque vos ruego e mando, si serviçio e plaser me deseaes (sic) faser, que visto el derecho que en esta parte ge la fagades luego tornar e restituir, apoderándole en la posesión della, como a señor de la dicha villa, segúnd que antes que fuese desposeído la tenía, en lo qual me faréis agradable plaser e serviçio, por quanto el dicho Pedro de Estúñiga es mi servidor e ha de guardar las cosas complideras a mi serviçio e a la conservaçión e guarda y acreçentamiento de esa Santa Hermandad, para lo qual, si nesçesa­rio es, el dicho Pedro de Estúñiga fará qualesquier seguridades que deven faser.

 

Dada en la çibdad de Segovia, a dies e nueve dias de junio, año de LXVII. Yo el Rey (firma). Por mandado del Rey, Fernando del Pulgar (rubrica).

 

5

1467, julio, 6. Cuéllar.

Enrique IV aprueba el derribo de las fortalezas efectuado por la Santa Hermandad de Galicia, y ordena a los alcaides de todas la fortalezas que están cerca­das, o que se cercaran en ade­lante por ser refugio de malhe­chores, que las entreguen a las autoridades o representantes de ella.

 

AHN, Sección de Diversos. Colección Diplomática. Serie Real, s. c., Edit. E. PARDO DE GUEVARA Y VALDÉS, Notas para una relectura..., doc. IV, 105-106.

 

Don Enrique, por la graçia de Dios rey de Castilla, de León, de Toledo, de Gallisia, de Sevilla, de Cordova, de Murçia, de Jahén, del Algarbe, de Algesira, de Gibraltar, e señor de Viscaya e de Molina, a los alcaldes e diputados e otros ofiçiales de la Santa Hermandad del muy noble e leal regno de Gallisia, e a cada uno de vos, salud e graçia. Sepades que a mí es fecha relaçión que algunas personas, pospuesto el themor de Dios e de la mi Justiçia, e non curando de las penas en que por ello han caído e incurrido, han fecho muchos robos e muertes e fuerças e otros crímines e delitos en este dicho regno, los quales se han acogido e reçetado en algunos castillos e fortalesas dese dicho regno e dellas muchos e muchas veses, perseverando en su mal propósito, han salido a continuar en sus robos e fuerças e muertes en grande deserviçio de Dios e mío e menospreçio de la mi Justiçia, e total destruiçión dese dicho mi regno, e como quiera que vosotros, administran­do justiçia e proçediendo contra los malfe­chores, avedes çercado las tales fortalesas e avedes proçe­dido contra los tales malfechores, e avedes derrivado las dichas fortalesas, pero deçides que algunas de las dichas fortalesas se han revelado e revelan, e han continuado e continuan en re­cebtar, e reçebtan, los dichos malfechores, e me embiastes suplicar e pedir por merçed que, acatando que vosotros proçedis­tes con sello de justiçia, así en el derribar de las dichas fortalesas que derri­bastes, como en el proçeder que proçedistes contra los malfecho­res, que aprovase e confirmase e oviese por fien fecho todo lo que fesistes en esta parte, segúnd e por la forma e manera que en ello proçedistéis, e yo tóvelo por bien e quiero e mando e me plase de aprovar e apruevo por la presente el derribamiento de aquellas fortalesas que vosotros derribastéis, de las quales se fasían robos e muertes e fuerças e otros males e daños, e eran receptadoras de los malfechores e defensores dellos e de los omes criminosos, e así mismo qualesquier otras cosas que por vía de justiçia avedes fecho e proçedido, e lo loo e apruevo e he por bien fecho, e por esta mi carta mando a qualesquier alcaides de qualesquier fortalesas del dicho regno que están çercadas, e se çercaran, por causa de las muertes e robos e fuerças e otros males e daños que dellas se han fecho e fasía, que luego las den e entreguen a los alcaldes e diputados de la Santa Hermandad del dicho regno o a la persona o personas que ellos nombraren para ello E yo, por la presente, les alço e suelto e quito, una e dos e tres veses, qualquier pleito e omenaje que por las dichas fortalesas tengan fecho a mí o a otra qualquier persona en qualquier manera, e los do por libres e quitos del a ellos e a sus linajes, para agora e para siempre jamás, e que non fagan ende al por alguna manera so pena de la mi merçed e de caer, por ello, en mal caso e de perder los cuerpos e quanto han.

 

Dada en la villa de Cuellar, a seis dias de jullio [año del nasçi]miento de nuestro Señor Jesucristo de mil e quatroçientos e sesenta e siete años. Yo el Rey (firma). Yo Fernando de Pulgar, secretario de nuestro señor el Rey, la fise escrivir por su mandado.

 

6

1467, septiembre, 19. Castillo de Ce­peda.

Confederación entre don Pedro Álvarez Osorio, conde de Lemos, su homóni­mo, el conde de Trastámara, y el marqués de Astorga, don Álvar Pérez Osorio.

 

ADA, Sección de Lemos, C-162-6.

 

7

1468, abril, 4. Plasencia.

Enrique IV hace merced a don Rodrigo Pimentel, con­de de Benavente, de las villas y tierras que habían pertenecido a don Alfonso Osorio, hijo del conde de Lemos.

 

AHN, Sección de Osuna, leg. 417-2.

 

Don Enrrique, por la graçia de Dios rey de Castilla, de León, de Tole­do, de Gallizia, de Sevilla, de Córdova, de Murçia, de Iahén del Algarve, de Algezira, de Gibraltar e señor de Vizca­ya e de Molina, porque razonable e conviniente cosa es a los reyes e prín­çipes de faser graçias e merçedes a los sus súditos e naturales e acreçentar sus honrras e estados, mayormente aquellos que con limpio deseo e toda fidelidad los sirven e procuran e aman su serviçio. Por ende, acatando los grandes e muy señalados serviçios que vos, don Rodrigo Pimentel, conde de Benavente, del mi consejo, e aquellos donde vos, avedes e han fecho e fase­des e a los reyes de gloriosa memoria mis progenitores e a mí, e al claro e buen deseo que avedes mostrado e de cada día mostrays a mi serviçio, e aviendo consyderaçión de los grandes e excesivos gastos e espensas que por el sostenimiento de aquel se vos han seguido e esperan seguir, e en algunas emiendas e remuneraçión de todo ello, por la presente vos fago merçed, gracia e donaçión e çesión e renunçiaçión pura e prefeta e non revocable, que por las leyes de mis reynos es dicha entre vivos, para vos e para vuestros herede­ros e suçesores despues de vos e para aquel o aquellos que de vos e dellos suçesivamente quieren tytulo o cabsa, por juro de heredad para sienpre jamás de todas las villas e lugares e castillos e fortalesas e casas llanas e apostylla­das e solares e cotos e términos e montes e prados e aguas corrientes, estantes e manentes, e de todos otros qualesquier heredamientos e bienes, rayses e muebles o semovientes, o ofiçios, omes de juro o otros quales­quier rentas e derechos yncorporales o cosas de qualquier manera o calidad que sean o ser puedan que en estos mis reynos tovo en su vida e dexó por suyos o a él en qualquier manera o por qualquier razón o tytulo pertenecientes al tiempo de su fyn e muerte, don Alfonso de Osorio, defunto, fijo del conde don Perálvares de Osorio, ora le pertenescen por suçesión e herençia de don Fadrique, su tío, duque de Arjona, defunto, o en otra qualquier manera. Lo qual todo e cada una cosa e parte dello vos dó e dono fasiéndovos de todo ello la tal merçed e graçia e dona­çión como de cosa propia mía libre e quita por qualquier tytulo e cabsa a mí adquirida, e lo cedo e traspaso e renun­çio en vos todo el derecho e acçión e recurso e vos e rasón e tytulo a mí en ello e a ello todo, e cada una cosa e parte de ello, devido o perteneçiente en qualquier manera como a vos más convenga e yo mejor lo pueda faser. Para que lo que yo asy fago valga e para que lo ayades e podades aver todo e cada una cosa e parte dello vos, el dicho Conde, e los dichos vuestros herederos e suçesores como vuestro propio o a vos devido e perteneçiente por virtud desta dicha merçed e dona­çión e çesión e renunçiaçión que vos yo fago de todo ello, segund dicho es, bien asy e a tan conplida e fyrme e efetualmente como lo yo he e podría aver e tener asy como rey e soberano señor de los dichos mis reynos o en otra qualquier forma e manera. E lo podades todo aver e cobrar; e avido, usar e faser e disponer dello e en ello todo e de en cada una cosa e parte dellos, vos e los dichos vuestros here­deros e suçesores, después que vos lo quisyeredes e por bien tovieredes como de en cosa vuestra propia o a vos devida e perteneçiente, por virtud de tutlo (sic) desta dicha merçed e dona­çión e çesión e renunçiaçión. La qual quiero que asy vos valga e sea fyrme e eficas, que por virtud de ella e de la tradiçión de la presente carta que della vos mando dar s[...]ad graçia, el seño­río e propiedad e posesión del, asy çevil e natural e corporal real e avtual e bos e rasón de todo ello o el tytulo; e recurso e acçión que yo he o me perte­neçe en todo ello e cada una cosa e parte dello e en la juredición e mero e misto enperio, çevil e creminal, alto e baxo, e rentas e pechos e derechos de todas las dichas villas e lugares e sus tierras e términos. De lo qual todo en qualquier manera que lo yo aya o me pertenesca me desapodero e lo parto e desapropio de mí e vos lo dó e dono e cedo e traspaso e renuncio en vos todo segund e por la forma susodicha e como mejor e más válida e fyrmemente de mi ordinario o absoluto, plenísimo e real poder de que para mayor fuerça de todo lo en esta carta contenido quiero usar e uso, lo puedo faser. E por quan­to antes e después acá que el dicho don Alfonso falleçió, las dichas villas e lugares e castillos e fortalesas e otros bienes e la mayor parte dellos ha seydo e son tenidos e ocupados ynjusta e non devidamente por el dicho Conde, su padre, e por otros cavalleros e perso­nas, asy en el reyno de Gallizia como en otras partes donde los tales bienes, e se presume que los tales ocupadores con poco temor mío e de la mi justiçia, vos lo querrán defender e tener asy ynjusta e non devidamente ocupados como los agora tyenen, donde vos será neçesario averlos e recobrarlos e sacar­los de su mano e poder por fuerça de armas. Por ende, por la presente, vos dó e otorgo todo mi poder conplido segund que mejor e más conplidamente vos lo puedo dar, para que vos, el dicho Conde, o los dichos vuestros herederos e suçesores después de vos o quien vuestro mandamiento o poder o el suyo para ello oviere, podades por vuestra propia actoridad e con mano armada e fuerça de armas o en otra manera qual más vos cunpla, aprehender e tomar la posesión de todas las dichas villas e logares e castillos e fortalesas e de todos los otros dichos bienes, e de cada una cosa e parte dellos, entregán­dovos e apoderándovos en todo ello; e echando e esperiendo dende a qual­quier otro detentor e ocupador non enbargante qualquier defensa o resis­tençia actual o verbal, con armas o syn ellas que contra ello por qualquier persona o personas vos sea fecha o puesta, todo esto syn aver para ello otra nueva liçençia nin mandamiento. Por la presente en cuanto a esto atañe, vos fago a vos o al quel dicho vuestro poder o de los dichos vuestros herede­ros e suçesores, después de vos, ovie­re mi ofiçial e mero executor. E mando a las tales personas tenedoras e ocupa­doras de las dichas villas e lugares e castillos e fortalesas e otras cosas qualesquier de los dichos bienes, que luego como por vos o por quien el dicho vuestro poder o de los dichos vuestros herederos e suçesores des­pues de vos oviere, fueren requeridas sobrello, con esta mi carta o con su traslado sygnado, vos lo dexen e entre­guen todo e vos reciban en las dichas villas e lugares e castillos e fortalesas e en cada una e qualquier dellas, de­xándovoslas e entregándovoslas todas libre e llanamente, syn contradiçión nin defensa nin dilaçión alguna e vos den e paguen todos los maravedís que montaren los frutos e rentas e pechos e derechos e otros yntereses que de las tales dichas villas e lugares e de todos los otros bienes, e de qualquier cosa e parte dellos, ovieren avido e levado o podido aver e levar; con todas las costas e daños e menoscabos que sobrello a su culpa se vos ovieren recreçido e recreçieren. De lo qual vos fago asymesmo la dicha merçed e donaçión e çesión e renunçiaçión, comyéndo­vos e dándovos el dicho poder e ofiçio para la tasaçión e entre­ga e mera execuçión de todo ello, non enbargante que en ello parescades ser e seades jues e exsecutor en vustra propia cabsa. E mando a las tales per­sonas que fagan e cunplan por vuestro mandado todo lo susodicho, so aque­llas penas e casos en que caerían e yncurrirían por me non reçebir a mí en persona en las tales villas e castillos e fortalesas e me entregar e apoderar de todo lo susodicho seyéndoles por mi mandado e en devida forma requerido; e so las otras penas que vos o el que el vuestro poder oviere sobrello de mi parte les pusieredes; las quales yo, por la presente, les pongo e he por puestas en ellos o en cada uno dellos. E so aquellas mesmas mando a los conçe­jos, justiçias e regidores, cavalleros e escuderos, ofiçiales e omes buenos, vesinos e moradores de las tales villas e lugares que luego como en la forma susodicha supieren deste dicha merçed que vos fago, vos reçiban, ayan e tengan por señor dellas e por tal vos obedescan e cunplan vuestras cartas e mandamientos e de los derechos e salarios a ellos devidos e perteneçien­tes; e otrosy acudan e fagan acudyr dende en delante para syenpre jamás a vos e a los dichos vuestros herederos e suçesores, después de vos, con todas las rentas e pechos de derechos al señorío de las tales villas e lugares devidos e perteneçientes; e vos pres­ten e guarden e fagan guardar toda su subgeçión e obidençia e fidelidad que buenos e leales vasallos deven guardar a su señor, assy para lo susodicho o para qualquier cosa o parte dello o de lo a ello tocante e anexo menester ovieredes favor e ayuda. Por la presen­te mando a los duques, conde, mar­queses e ricos onbres, maestres de las ordenes e al conde de Plasençia, mi justiçia mayor, e a los priores e comen­dadores e subcomendadores e a los del mi consejo e oydores de la mi abdien­çia e alcaldes e notarios e otros justi­çias e ofiçiales qualesquier de la mi casa e corte e chançillería e a los al­caydes de los castillos e casas fuertes e llanas e portylladas e a todos los conçejos, justiçias e regidores, cavalle­ros e escuderos, ofiçiales e omes bue­nos de todas las çibdades e villas e lugares de los mis reynos e señoríos e a los alcaldes e deputados e otros ofiçiales de las hermandades dellos, e en espeçial de los dichos reynos de León e Gallizia, que cada e quando que por vuestra parte o de quien dicho vuestro poder oviere, ellos o quales­quier dellos fueren sobre lo susodicho en la ya dicha forma requeridos, vos den e fagan dar por ello bien asy como serían tenidos e obligados de me lo dar a mí en el mesmo caso, seyendo por mí para ello llamados e requeridos; e so las mesmas penas en que non conplir mi mandamiento e llamamiento yncurri­rían en tal caso. E yo segund dicho es quiero que en quanto a lo suso dicho atañe vos o el que el dicho vuestro poder oviere ayedes para ello mi mes­mo poder e representedes mi mesma persona por que asy todo lo en esta dicha merçed que vos fago contenido aya e consiga más ligero e conplido efecto. Para lo qual asy mesmo yo, por la presente, usando del dicho mi poderío plenísimo real e absoluto de que segund dicho es quie­ro usar e uso en todo lo contenido en esta mi carta alço e suelto e do poder a vos, el dicho Conde, o al que el dicho vuestro poder oviere que de mi parte alçedes e soltedes qualquier fees o pleitos omenajes o otras qualesquier fyrmesas e penas que qualesquier alcayde de los dichos castillos e forta­lesas o otros ofiçiales o personas qua­lesquier de las dichas villas e lugares ayan fecho sobre la guarda e defensa junto dellas o de qualesquier dellas, o sobre el uso e exsyçión de qualquier cargo o ofiçio dellas o sobre otra qual­quier cosa; e aquel o aquellos por quien lo tal les fuese encargado e con­fiado dellos e lo de todos; e do a vos, o al que el dicho vuestro poder oviere poder de lo dar por ninguno e de nin­gún valor e efecto, e tal que por lo susodicho no deva nin pueda ser con­plido e menos de yncurrir en las dichas penas e casos. E por la presente vos seguro e prometo e do mi palabra e fe real de vos tener e guardar e faser que vos sean guardada e conplida e cierta e fyrme e valedera esta dicha merçed e donaçión e çesión e renunçiaçión e todo lo al en esta dicha mi carta conte­nido; e de vos nunca yr nin consentyr yr nin pasar contra ello nin contra parte dello en algund tiempo, nin por alguna manera nin razón que sea e de vos anparar e defender e faser que seays defendido e anparado en todo ello e casos de yngratitud de otra qualquier manera en que de derecho podría por mí ser revocado, en el qual caso quiero que la tal revocaçión por mí fecha sea en sy ninguna e de ningund valor e efecto e, que syn enbargo della toda­vía, esta dicha merçed e donaçión e çesyón e renunçiaçión vos fynque fyrme e valedera, non enbargante el defecto de la ynsynuaçión nin otro qualesquier defectos asy de sustançia o orden o solepnidad como de otra qualquier cantidad e misterio que en sy contengan por dos menos puedan valer nin otro sy enbargantes qualesquier leyes e fueros e derechos e premátycas senciones e costunbres, estilos e fasa­ñas que en contrario de lo susodicho sean o ser piedan. E yo de mi propio motuo e çierta çiençia e plenísimo poderío real e absoluto, de que segund dicho es quiero usar e uso, en esta parte aviendo aquí por espresos los tales defectos e las dichas leyes e derechos e otras cosas susodichas que lo susodicho pueden enbargar, e se­yendo de todo ello plenariamente ynfo­rmado por los del mi consejo, suplo e he por suplidos quanto para el valor de lo susodicho es menester los tales defectos e dispensas con las dichas leyes e derechos e otras qualesquier cosas a ello contrarias e lo abrogo e derogo todo en quanto a lo susodicho contradise e contradesyr puede. E quiero que, syn enbargo de todo ello, esta dicha merçed e donaçión e çesión e renunçiaçión e todo lo al en esta dicha carta contenido sea fyrme e valedero e guardado e conplido al vos el dicho Conde e a los dichos vuestros herederos e suçesores e a aquel o aquellos que de vos o dellos a lo suso­dicho o a qualquier cosa o parte dellos ynviolablemente para agora e para syenpre jamás. De lo qual vos mandé dar esta dicha mi carta, por la qual mando al mi chançiller e notarios e a los otros mis ofiçiales que están a la tabla de los mis sellos que vos den e libren e pasen e sellen mi carta o cartas de previllejo de todo lo susodicho o de qualquier cosa o parte dello, las más fyrmes e bastantes e menester oviere­des. E non fagan al, so pena de la mi merçed e de privaçión de sus ofiçios e confiscaçión de los bienes a los que lo contrario fisieren.

 

Dada en la çibdad de Plasençia, quatro días de abril, año del nasçimien­to de nuestro señor Ihesu Christo de mill e quatroçientos e sesenta e ocho años. Yo, el Rey (Firma). Yo, Iohán de Oviedo, secretario del Rey nuestro señor la fise escrivir por su mandado. Registrada.

 

 

 

 

80 Es muy probable que este documento esté incompleto y falte aquí una página, que sería la segunda.