Son fines principales de la Asociación:

a.- Promover el pensamiento liberal, trasladando a la opinión pública la crítica de las injerencias injustificadas de los poderes públicos en ámbitos de libertad individual.

b.- Promover el constitucionalismo como doctrina jurídico-política que propugna la garantía de los derechos individuales mediante la limitación de los poderes y la sumisión general al imperio de la ley, y como historia del devenir nacional español, de su reconocimiento como nación histórica, nación cívica y nación política, trasladando a la sociedad la crítica de los nacionalismos disgregadores y de las doctrinas sectarias y xenófobas que pretenden sembrar la división y cultivar o inventar cuanto contribuya a separarnos de nuestros compatriotas de otras regiones de España, en lugar de reconocer y apreciar lo mucho que nos une.

c.- Reafirmar los valores constitucionales en que se asienta nuestra convivencia como la igualdad de todos los españoles bajo un ordenamiento jurídico unitario, contrario a los privilegios.

d.- Ejercer la crítica racional de las políticas de injerencia injustificada en la libertad de los ciudadanos, en aspectos tan personales como la libertad e igualdad de opción lingüística, atacada por políticas agresivas, de fomento y privilegio de unos ciudadanos y consiguiente exclusión o discriminación de otros, con el falso pretexto de que tal discriminación es positiva.

e.- Promover una cultura de responsabilidad social en el gasto público, sometiendo a crítica las políticas irresponsables, demagógicas y fraudulentas, sufragadas a costa del contribuyente y en su perjuicio, detrayéndole, en primer lugar, recursos obtenidos mediante su trabajo o industria lícitos –que son los que tributan-, con la merma consiguiente en su libertad económica, y empleándolos luego en proyectos de ingeniería social absurdos, como convencerle de que cambie de lengua, o de que se sienta miembro de alguna nueva nación, o en gigantescos despilfarros, como las televisiones públicas.

f.- Promover la misma transparencia en el gasto público que se nos exige en nuestros ingresos a la hora de tributar por ellos, para que la contabilidad pública refleje, de manera clara, sistemática e íntegra, para conocimiento de los ciudadanos, los costes y beneficios de programas públicos cuya utilidad no percibimos, y cuya insidia contra las libertades padecemos.

g.- Suscitar corrientes de opinión favorables a una reforma del sistema de representación política que evite:

  1. La contraposición entre representantes y representados, erigidos aquéllos en casta profesional con intereses propios, ajenos y contrarios a los de los ciudadanos
  2. La hiper-representación de partidos antisistema, cuyo propósito declarado y puesto en práctica, no es la reforma y mejora de lo que tenemos, sino pura y simplemente su destrucción, llegando a compartir este fin con el terrorismo, prestándole con ello la pseudo justificación que ha impedido su erradicación. Creemos que sólo los partidos con vocación de gobernar España tienen legitimación para concurrir a las elecciones para las Cortes Españolas, de cuya mayoría se extrae el gobierno de España, en el que no es lógico que participen quienes la quieren acabar.

h.- Promover la racionalidad en el proceso político, combatiendo la mitología, la mixtificación y las falacias y falsedades que alientan los nacionalismos secesionistas aliados para la destrucción de la nación histórica, cívica y política en cuyo seno hemos nacido.

i.- Promover la reforma de la Constitución para:

  1. Defender y reforzar sus valores esenciales, los que nos unen a todos los españoles, y proteger esa unidad de la erosión fraudulenta a que se han entregado los nacionalismos, traicionando la generosidad y la confianza que les otorgamos precisamente en el pacto constitucional de 1978, que no han respetado, y que pugnan por destruir.
  2. Recuperar la competencia sobre el sistema nacional de educación para la administración central del Estado, para que la ejerza con sujeción a la ley y al derecho, que prohibirán la manipulación al servicio de una moral de estado o de partido, o de proyectos totalitarios y excluyentes como la construcción de supuestas naciones en el solar de la española, que la Constitución proclama única e indivisible.

j.- En resumen, combatir con las ideas y la movilización social, dentro de las leyes, las doctrinas que amenacen la libertad individual de los españoles y la existencia del pueblo español como único sujeto de la soberanía nacional.