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La Coruña, con L de libertad

Imagen: La Coruña, con L de libertad

Doma y castración del Reino de Galicia

 

Reyes Catolicos Galicia

Nacionalismo en las aulas

juventud nazionalista

1980

 

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¡Ay, la Historia y sus enseñanzas, frente a la memoria histórica "democrática" y sus manipulaciones!: la República añorada por sus altos valores democráticos, fraguada por partidos republicanos que se presentaban a las elecciones en el seno de la monarquía parlamentaria alfonsina, perseguió a los monárquicos. Pero la Monarquía parlamentaria vigente, odiada por las autoridades que han jurado o prometido guardar y hacer guardar la Constitución (algún nacionalista galaico mediante la fórmula de ETA-Batasuna "por imperativo legal" que permite conciliar la paga con los ideales) no sólo no persigue -loable omisión- a los republicanos, sino que les subvenciona con una generosidad que, incluso para los socialistas, acostumbrados a tirar la casa de todos por la ventana, nos parece pródiga.

Informa la Consejería Presidencia [http://novas.xunta.es/node/2748] de otro donativo pro "memoria histórica democrática", éste de 460.000 €. La ingente tarea de refrescarnos la memoria a los ciudadanos trasciende todos los fragmentos del Estado descompuesto, y no conoce límites competenciales. Ya antes de la aprobación del proyecto de la "Ley de la memoria ..." nos están memoriando todas las administraciones, sin que ninguna reclame la exclusividad de la competencia. En la Junta de Galicia no se limita a la Consejería de Cultura, con la Dirección General de Producción y Difusión Cultural -nombre memorable- y su "barco de la memoria". Tal dispersión del gasto, en una improbable revisión del Tribunal de Cuentas, garantizaría su perpetuo olvido.

No sorprende que esta administración organizada, como la utopía de Campanella, sobre las virtudes y las potencias del alma, de la Igualdade y del Benestar, el organismo de la Verdad que se estructurará sobre el modelo del CACatalán, o el orgasmismo del Amor adolescente ("Quérote"), acometa también la Memoria como servicio público, previa nacionalización y debido espurgo de los recuerdos. Los españoles tenemos enormes déficit de memoria, pero estamos sobrados de capacidad tributaria, y de dotación de los servicios públicos clásicos -justicia, seguridad ciudadana, sanidad, ... pensiones y demás antiguallas-. Nada más natural que la compensación por el Estado de aquel déficit con este superávit.

Cada ocurrencia recordatoria de estos memoriosos tiene su toque de originalidad -ya que con la memoria ha llegado al poder la imaginación-. Parecía difícil emular el favorcillo de Á. Bugallo a un armador de buques de recreo, pero Méndez Romeu lo ha logrado con un propietario inmobiliario, que, a cambio de 300.000 € podrá desprenderse de un local sin mejor opción comercial: por tierra, mar y seguro que también por aire, a cargo del Presupuesto y sin la debida conexión contable. ¡Será por dinero!

Se trata de la donación, a una asociación privada, de 300.000 € para la adquisición de un localito destinado a la exaltación republicana -junto con el regalo de 110.000 € a una franquicia de CC OO, sindicato no suficientemente subvencionado, al parecer, para que ordenen sus archivos; y de otros 50.000 a una organización luterana para que haga lo propio con sus muertos- (es conocida la profunda religiosidad de estos gobernantes)

Tiene gracia, porque el 28 de octubre de 1931, a propuesta de Casares Quiroga, se publicó la "Ley de defensa de la República" (en realidad, un Decreto), que penaba las siguientes conductas:

5.-Toda acción o expresión que redunde en menosprecio de las instituciones u organismos del Estado. 6.-La apología del régimen monárquico o de las personas en que se pretenda vincular su representación y el uso de emblemas, insignias o distintivos alusivos a uno u otras.

No sirvió para proteger a la República de los republicanos por la aplicación partidista y sectaria que éstos hicieron de ella. Como el actual proyecto de "ley de memoria histórica", que pretende prohibir en determinado lugar las reuniones de nostálgicos de Franco, irrelevantes e inocuos para la democracia española, mientras el Gobierno que lo promueve transige con los terroristas que la han condicionado y la condicionan cada día más, con su complicidad, que ha llegado al escándalo de poner en aviso a los terroristas para frustrar una orden judicial de detención. -Se repite, como en aquella dorada República, la burla de la legalidad constitucional por las mismas autoridades que existen por y para ella-

Antes de la sublevación de julio del 36, el periodista de Villanueva de Arosa, Julio Camba, desafiando aquella "Ley" escribió [http://www.arcadi.espasa.com/cambba.htm]

La República es el fenómeno más desmoralizador que se ha producido en España desde hace muchísimo tiempo. Mientras no la teníamos, confiábamos en ella, aunque sólo fuese como una salida para casos de incendio, y esto nos permitía conservar intacta nuestra moral en medio de las situaciones más difíciles; pero ahora que la tenemos, ahora ya no nos queda salida ninguna. ...

... Antes, cuando la República no era nada, lo significaba todo para nosotros. ... Ahora, en cambio, cuando lo es todo, no significa absolutamente nada más que la presencia física de unos señores determinados en el lugar que anteriormente ocupaban otros.

La República nos dejó sin República, como si dijéramos. Nos quitó la gran ilusión republicana, y esto es, en resumen, todo lo que ha hecho.

¡Ay, la Historia y sus enseñanzas, frente a la "memoria histórica democrática" y sus manipulaciones!: la República añorada por sus altos valores democráticos, fraguada por partidos republicanos que se presentaban a las elecciones en el seno de la monarquía parlamentaria alfonsina, persiguió a los monárquicos.

La Monarquía parlamentaria vigente, odiada por las autoridades que han jurado o prometido guardar y hacer guardar la Constitución (algún nacionalista galaico mediante la fórmula de ETA-Batasuna "por imperativo legal" que permite conciliar la paga con los ideales) no sólo no persigue -loable omisión- a los republicanos, sino que les subvenciona con una generosidad que, incluso para los socialistas, acostumbrados a tirar la casa de todos por la ventana, nos parece pródiga.

Trabajan socialistas y nacionalistas por la Tercera República, o, más bien, por la confederación asimétrica de algunas repúbliquillas ibéricas. Acaso este regalo esté en el cargamento aún sin abrir del todo, de los trenes reventados en Madrid el 11 de marzo de 2004 con sus pasajeros dentro.

Nuestra asociación tiene entre sus fines "promover el pensamiento liberal, trasladando a la opinión pública la crítica de las injerencias injustificadas de los poderes públicos en ámbitos de libertad individual" Lo que incluye la injerencia en nuestro bolsillo para financiar la injerencia en nuestra memoria. Ni se nos pasa por la cabeza pedirle una subvención al Sr. Méndez Romeu o a la Sra. Ángela Bugallo: nuestra repugnancia por las subvenciones, es decir, por satisfacer nuestros intereses ideológicos con el dinero de los contribuyentes, coincide con la suya por nuestros fines.

Felicitamos al Ateneo Republicano de Galicia por el pelotazo, pero nos era más simpático cuando era más pobre.