Libertad de idioma

    El gobierno regional, o Junta de Galicia, nos ha anunciado un programa de educación íntegra -temiblemente integrista- en gallego para unos 800 alumnos. Es de suponer que recibirán algunas nociones de lengua española, asi como de otra lengua más extranjera todavía que el español. Pero lo esencial es que, con esa minúscula excepción, no oirán una sola palabra en español en el cole.

 Ahora bien: de la información publicada en su canal oficial por la administración más linguómana jamás conocida, se deduce que la educación en gallego es costosísima (cursos de lengua gallega a los docentes, materiales especiales, estudios, Inspección especial, ...). Aunque de dicho canal oficial ha sido suprimida esta información, ha dejado abundante rastro documental en foros que simpatizan con estas iniciativas asimétricas.

      Coruña Liberal quiere aportar su granito de arena a la solución del problema:

    Dado que es tan costoso educar en lengua gallega, hay una enorme cantidad de padres dispuestos a asumir, en aras del interés público, el sacrificio de que sus hijos no se eduquen en gallego, a poco que lo permita la autoridad ilustrada y despótica a la que va dirigida esta representación. Con el ahorro que se obtendría de que todos los niños tuviesen libertad -debido a que muchos optarían por la modalidad barata (en español) se podría financiar el mayor coste que puede producir el que un número significativo de niños, o sus padres, opten por la más costosa educación (íntegra) en gallego. Y todos contentos.

 

Excma. Sra. Consejera de Educación:

Como padres de alumnos que deben seguir obligatoriamente la educación en centros sujetos directa o indirectamente a la autoridad de V. E., y ante la oferta del servicio íntegramente en lengua gallega a un muy limitado número de ellos, concretamente a 800, solicitamos la ampliación de esa posibilidad a todos los alumnos de todos los niveles educativos, lo que no depende más que de su voluntad, pues no entraña mayor coste, sino un considerable ahorro.

En la página Web de la Junta de Galicia se ha anunciado esa benéfica medida para esos 800 niños que no tendrán que sufrir en absoluto la educación en español, en términos cuyo análisis apunta a la evidencia de que ese derecho podría ser universal sin más que V. E. lo permitiese.

En efecto, aunque la educación íntegra en gallego resulta más costosa, según la información oficial facilitada, ya que exige medidas extraordinarias, tales como las anunciadas, podría financiarse perfectamente la extensión de ese servicio a todos los que lo solicitaran, mediante el enorme ahorro que obtendría su departamento de otorgar el mismo derecho a los niños cuyos padres, como es nuestro caso, preferimos la educación en español (aunque no íntegramente, ya que la asignatura de gallego, si ello fuere posible, preferiríamos que se impartiese en gallego).

De las cuatro medidas anunciadas por V. E. al respecto, la primera, el "programa de potenciación do ensino en lingua galega en educación infantil" exige un gran esfuerzo presupuestario por plaza, ya que, según la misma información oficial, para llevarlo a cabo será necesario que los centros afectados reciban "da Administración educativa formación e asesoramento para o profesorado implicado ... tanto para a elaboración dos seus proxectos específicos como para o seu desenvolvemento". Considere V. E. que, dado que para la educación en español no se requiere semejante esfuerzo , antes al contrario, se desarrolla mejor cuanto menos intervenga, acaso el ahorro en cada plaza educativa en español permita financiar el mayor gasto de las íntegramente en gallego, y aún, tal vez, reducir el gasto global, pero con un aumento exponencial de la satisfacción de todos, insistimos, todos los usuarios.

Igualmente, según la misma información, habrá de facilitarse a esas unidades integristas, por parte de la Secretaría General de Política Lingüística, "materiais e recursos en lingua galega" lo que supone otro importante ahorro en los niños que se eduquen en español, que no consumen recurso alguno de esa Secretaría.

Por último, mientras que para el programa integrista parece necesaria una vigilancia especial, ya que, siempre según la información ofrecida por V. E. en el canal oficial citado, "o inspector responsable do centro educativo velará polo desenvolvemento do proxecto", la educación en español no requiere de una policía administrativa especial, sino que, al menos en ese aspecto, se desarrollaría espontáneamente tanto mejor cuanto menos interviene su Departamento.

Por otra parte, mientras que para la educación íntegramente en gallego, ahora referida a la secundaria, parecen necesarios -de lo contrario, es de suponer, no serían costeados por su austero Departemento- "proxectos de innovación en lingua galega", la educación en español no requiere esfuerzo innovador alguno, pues ese rudo idioma evoluciona por sí mismo, sin necesidad de cuidados administrativos. La abstención innovadora -y el consiguiente ahorro- respecto de las plazas educativas en español, podría liberar una cantidad importante de recursos para financiar no sólo esos 10 "proxectos de innovación en lingua galega" que V. E. nos anuncia, sino todos cuantos fueren necesarios para las plazas educativas íntegra o exclusivamente en gallego.

Del mismo modo, la educación en español no requiere los demás aditamentos anunciados por V. E.:

  • cursos en lingua galega destinados ao profesorado

  • material actualizado e ferramentas para facilitar o ensino en galego en todos os niveis e idades. ... desde unidades didácticas ata xogos;

  • módulos centrados en aspectos léxicos do galego dentro dos cursos e das actividades formativas do Plan Anual de Formación do Profesorado

En efecto, los profesores que querrían enseñar en español no requerirían un adiestramiento especial. Tradicionalmente, y no sin razón, se les supone el conocimiento de su idioma, lo que entraña una enorme economía frente a los que han de impartir docencia en la lengua llamada propia en la falsa jerga políticamente correcta, pero, en realidad, ajena, a juzgar por los ingentes costes de su elaboración e imposición.

Concluimos solicitando la ampliación del derecho a cursar estudios en la lengua de elección, entre las dos oficiales en Galicia, a todos los sujetos a escolarización obligatoria, para lo que no hay obstáculo alguno, antes al contrario, sólo beneficios para los usuarios, ahorro para la Hacienda, y, lo que es más importante, respeto de los valores constitucionales de libertad e igualdad, muy maltratados por medidas tan restrictivas y asimétricas como la de otorgar esa opción sólo a 800 niños y sólo para una de las dos lenguas oficiales.

La Coruña, 10 de septiembre de 2006