Libertad de idioma

No ha podido pasarle desapercibida la actuación de su concejal de Juventud y Solidaridad y Normalización Lingüística, al menos en los últimos días.

La identificación del hábito lingüístico de parte del vecindario de este municipio con la violencia machista constituye un hito de la estupidez municipal, no superado hasta el momento por ninguna otra ocurrencia -que recordemos-.

El motivo de esta petición es, precisamente, evitar que en cualquier momento se supere esa difícil marca, de lo que sólo parece capaz la misma atleta del intelecto, doña Ermitas Valencia.

Sr

Sería inhumano pedirle a la Sra. Valencia que renuncie a la renta que le sufragamos, y al estatus que V. I. le ha otorgado al pactar el actual gobierno municipal. El instinto de conservación, que siempre se impone a la vergüenza, le diría “Ermitas, ¡no dimitas!” y nosotros no pedimos imposibles.

Por eso acudimos a V.I., suponiéndole algún sentido del ridículo, para que nos libre de lo que pueda estar fraguando la cabecita de su concejal de juventud y belleza. Preferiríamos que concluyese con el actual pacto de gobierno, tan costoso e inadecuado para la crisis, con la supresión de áreas ajenas a las competencias municipales, como la de mocedade e pornografía. Pero como hemos dicho, no pedimos imposibles: si no puede reducir el número de cargos debido a su hipoteca con sus socios, cámbielos, por favor, por otros que tengan algo que ver con los cometidos legales de un ayuntamiento, -o ya, en último término, cámbieles el nombre- y ponga en lugar de Dª Ermitas a una concejal menos ocurrente.

No es sólo que la Sra. Valencia haya dado muestras de incapacidad tan notoria como el numerito de mezclar su obsesión linguocrática con el grave problema de la violencia que ejercen algunos hombres contra algunas mujeres por razones que, hasta hoy, nunca nadie había relacionado con la normalización lingüística. Es que además se dedica a cosas que, por mucho que interesen a los ciudadanos, tienen su lugar y su momento al margen de los servicios municipales. Es decir: se dedica a la malversación.

Como ha dicho una relevante autoridad de su partido, D. José Blanco, a propósito del plan del gobierno de transferir fondos a los municipios para atajar la crisis, ello no puede someternos a los españoles a pagar los vicios y megalomanías de Gallardón.

Algunos pensamos que tampoco con los presupuestos municipales ordinarios deberíamos pagar los vicios y las ocurrencias de Doña Ermitas.

No sabemos a cual de sus rúbricas competenciales –Xuventude e solidariedade e Normalización lingüística- imputar los siguientes programas:

- Conversas en ...árabe, italiano e portugués. Coñece a lingua e cultura dos países árabes e de Italia e bota a falar en galego do sur. Probablemente el ‘galego do sur’ sea una herramienta para la normalización, aunque en Coruña preferimos ‘o do Nordés’. Le somos así.

- Tuppersex multisensorial para mulleres : Actividade onde podes explorar as multiples posibilidades que nos ofrecen os xoguetes sexuais no pracer. Y los del Ateneo Republicano dicen que no saben qué es ¡Santa inocencia!

- Historia do home gay as suas manifestacións eroticas: Historia da imaxen social a través do material grafico de adultos.

Como vemos, la concejal de juventud y cachondeo también tiene tiempo para los adultos, pero, al margen de sus ratos libres no debiera dedicarse a este tipo de actividades, de las que ya se ocupa el mercado. Además, tiene un profundo desconocimiento del sector, según demuestra con esta inocente pregunta: A pornografía para mulleres. Existe?? . Como si no conociera a Almudena Grandes, célebre especialista en el subgénero sadomasoquista con intervención de monjas.

No es sólo que tales cometidos sean enteramente ajenos a una administración municipal normal. Es que además la Ley 3/1997, de 9 junio de Protección jurídica, económica y social de la familia, infancia y adolescencia de Galicia, prohíbe introducir en la pornografía a menores. Si su alegre corporación no puede prescindir de esa afición, debería desarrollarla en un área distinta de la de xuventude. Por ejemplo, en urbanismo, que están acostumbrados a procesar material gráfico.

 

Ilmo. Sr. Alcalde: ya no puede evitarnos las vergüenzas pasadas, ni es seguro que pueda ahorrarnos las venideras, pero le pedimos que haga algo por intentarlo.

Le pedimos:

  • que suprima la concejalía de cachondeo y normalización lingüística. Los coruñeses ya somos normales, con muy pocas excepciones, como, tal vez, la Sra. Valencia, que no justifican el gasto, y que, además, tampoco tienen remedio.

  • que aparte a Doña Ermitas Valencia de cualquier ‘responsabilidad’ desde la que pudiera volvernos a hacer sentir vergüenza ajena –la que ella no tiene- a muchos vecinos de este municipio de La Coruña.

Mucho se lo agradeceríamos muchos.

La Coruña, 02 de diciembre de 2008


noitenova