Libertad de idioma

... No sé qué me produjo más repugnancia, la impudicia del vasco-alemán dándonos lecciones de democracia lingüística o el papanatismo de los que le han pagado el viaje y la pensión completa –con nuestros impuestos, eso siempre- para traernos ese “ejemplo” en el que se miraban complacidos. Este sujeto dijo que estaba harto de oír ‘aquí’ el mismo debate que ‘allí’, pero yo creo que la razón de su irritación era que ‘aquí’ el debate es algo distinto: todavía las pistolas no le respaldan; todavía es posible la discrepancia. ...

Treinta años después de abandonar la única universidad gallega entonces existente, acudí a un acto universitario en la UDC –Universidad De Coruña-, y pude observar grandes avances universitarios: un geólogo metido a filólogo, un nacional-filólogo pretendiendo dar clases sobre democracia, pese a ignorar su esencia y un ingeniero de caminos tratando de defender, humildemente, los de la libertad.

Incluso había allí una quimera vasco-germana, un “vicerrector de Euskara” cansado de oír aquí los mismos argumentos a favor de la libertad que allí.

No sé qué me produjo más repugnancia, la impudicia del vasco-alemán dándonos lecciones de democracia lingüística o el papanatismo de los que le han pagado el viaje y la pensión completa –con nuestros impuestos, eso siempre- para traernos ese “ejemplo” en el que se miraban complacidos. Este sujeto dijo que estaba harto de oír ‘aquí’ el mismo debate que ‘allí’, pero yo creo que la razón de su irritación era que ‘aquí’ el debate es algo distinto: todavía las pistolas no le respaldan; todavía es posible la discrepancia.

Xosé Ramón Freixeiro

La razón de la convocatoria era, según parece, la especulación sobre un gran misterio, expuesto en términos numéricos por el Prof. Dr. Freixeiro: casi el 100 % de los estudiantes declaran dominar la lengua gallega, y lo mismo más de un 40 % de los profesores, pero sólo un 10 % dan clases en gallego.

Como el concepto de libertad es demasiado grande para penetrar en la pequeña cabeza del docto inquisi-normalizador, seguirá intrigado por el misterio, y, lo que es peor, decidido a fastidiar a los demás hasta que se resuelva a su manera, es decir, prescindiendo de la libertad. Es la manera vasca. Por si había dudas, los organizadores trajeron y exhibieron a la quimera euskogermana, una caricatura de aquel Krutwig de tan triste influencia.

Tal vez alguien muy distante o muy distraído podría pensar que en la UDC está o estuvo prohibido alguna vez impartir docencia en gallego. En realidad, está incentivado. En consecuencia, si no lo hacen más del 10 % de los profesores, es porque no les da la gana, pese a los incentivos.

Este hecho carecería de toda significación. La tiene sólo para quienes quieren someter a las universidades en Galicia al mismo régimen a que han sometido a la enseñanza obligatoria y el bachillerato: todas las materias troncales en gallego, obligatorio para profesores y alumnos –decreto 124/07-.

Los argumentos de los linguócratas son los mismos de siempre. Partiendo del paradigma de la lengua, hablan del panteón lingüístico, no de las 7.000 que se dice que aún quedan en el Mundo, sino de las que operan en su pequeño mundo tribal, como lo hacían los chamanes o los hechiceros de las fuerzas que regían los destinos de sus comunidades. Mediante la personificación de las lenguas, adjudican a una el papel de virgen y mártir, la lingua sacra, perseguida, maltratada, que ha de resurgir de su postración para venir a poner a cada uno en su sitio, sobre todo a la lengua demoníaca, perversa, invasora, ... en fin, lo de Ormuz y Arimán, lo de siempre. Sólo que, ayer, escenificado en el paraninfo de la Universidad de La Coruña. [Por cierto, como advirtió una vestal del culto, es pecadito mortal pronunciar así el nombre de la universidad que lleva inscrito el de la ciudad: no puede decirse, sin ofensa a la lingua sacra y a sus fieles “La Coruña”. Esa ‘L’ líquida está muy pero que muy prohibida. Se lo espetó a Rodríguez-Vellando una víctima de la discriminación lingüística en la UDC, que ha triunfado sobre ella alzándose con dos licenciaturas. Miña pobre. Una esperanza para Galiza]

En el discurso del Sr. Freixeiro la lingua nace, vive, ... y, aunque es inmortal como toda deidad que se precie, sufre, padece ... cuando el colectivo obligado a usarla no cumple con su obligación. Cuando los siervos de la gleba lingüística –definidos por su vecindad civil en un determinado territorio- desertan. Cuando los fieles incurren en herejía o apostasía. Según este insigne linguómano, la Lengua –la mayúscula está justificada en un contexto teológico- ha perdido usos... ha perdido hablantes... Ella y no los humildes mortales es el centro de imputación de intereses, de pérdidas y ganancias, justas o injustas, de derechos; un Sujeto paciente que debe ser restituido. ¿Cómo? Pues mediante sacrificios, humanos, naturalmente.

Conectando la ‘pérdida de usos’ con ese escaso 10 % en la UDC que tanta inquietud produce a los linguócratas, parece que en algún tiempo el gallego fue la lengua de uso universitario en Galicia, ... y que, por injustas maquinaciones, o incluso por manifiestas violencias, siempre pendientes de aclarar, dejó de serlo. De ahí la necesidad de restitución del uso a la lengua. Como el bucle melancólico –la patología mental consistente en el duelo permanente por la pérdida de lo que nunca se tuvo- está suficientemente estudiado por Juaristi, no diré más. Esta basura pseudointelectual, que forma parte desde hace unos treinta años del discurso oficial y, lo que es peor, se expende al por mayor a todos los escolares en Galicia, tuvo ayer otro momento universitario en el paraninfo de la UDC. Hac obscuritate

Ofende no menos la inteligencia la invocación que hacen constantemente los linguócratas –y ayer no fue la excepción- a la democracia. Tenemos que someternos a su capricho porque ha sido decidido ‘democráticamente’. Es curioso que los nacional-filólogos defiendan tanto la democracia en el ámbito de la universidad coruñesa, cuando hay politólogos, o, al menos, expertos en derecho constitucional en la misma universidad que tienen un concepto distinto de democracia. Por ejemplo, Portero Molina. O Blanco Valdés en la de Santiago, o cualquier otro que sepa de lo que habla. Sin embargo, es la concepción de la democracia de los nacional-filólogos como Freixeiro la que se impone.

Pablo Rodríguez-Vellando

Confunden estos partidarios de las “democracias populares” democracia con mayoría. Creen, y seguirán creyendo, pese a los vanos esfuerzos de Rodríguez-Vellando en la jornada de ayer, que una comunidad de propietarios puede excluir de los derechos comunitarios, o del acceso mismo a la propiedad, a los negros, por ejemplo, siempre que lo acuerde por mayoría. Y si, tal vez, no estarían dispuestos a rubricar esta barbaridad con la raza, no tienen ningún escrúpulo en afirmarla cuando la circunstancia personal o social que justifique la discriminación sea la lengua. Tudo pela lingua.

Tronaba ayer Freixeiro invocando la soberanía popular para estrangular las voces de las personas que no respondan a su canon lingüístico de preferencia. No percibe, el pope, la contradicción evidente. Ninguna manifestación más directa y espontánea de la soberanía popular que el ‘acto lingüístico’ no sujeto a coacción. Para esta secta, esa libertad es excesiva, pecaminosa: la gente podría seguir desertando de la veneración de la lingua sacra. Hay que impedirlo. ¿Cómo? ¡por medio de la soberanía popular!

Es evidente la imposibilidad en que se hallaba Pablo Rodríguez-Vellando de introducir la sombra de la duda en la fe de los fieles, porque éste atrevido escéptico hablaba desde el humanismo, no desde el lingüismo. Es decir, aborda el problema desde el paradigma de los hablantes. Como dice Ruiz Soroa:

... un término tan básico y simple como “igualdad” significa algo profundamente diverso en el paradigma de la lengua (donde significa que las diversas lenguas existentes son iguales y por tanto pueden aspirar a ser habladas por igual) o en el de los hablantes (donde significa que las personas deben tener iguales derechos lingüísticos). El término “bilingüismo” significa en uno que todos los habitantes de un territorio deben hablar las dos lenguas (bilingüismo personal), mientras que en el otro significa que en ese ámbito hay hablantes de una, de otra y de las dos (bilingüismo social). El término “lengua propia” significa en uno la lengua de un pueblo o de un territorio o de una historia, en el otro significa la lengua de las personas. Dato trascendental: en España vivimos y nos regulamos dentro de y conforme con el primero de los paradigmas, el de las lenguas. Un paradigma que, ya de entrada podemos anunciarlo, ocasiona casos flagrantes de violación de derechos personales en materia de libertad e igualdad de los ciudadanos. ...

No existe la más remota posibilidad de entendimiento entre los partidarios de la libertad y los partidarios de la imposición. No existe posibilidad alguna de compromiso entre la libertad y la linguocracia, artefacto armado al servicio del nacionalismo, y, por tanto, no revisable por quienes lo empuñan, meros soldados, algunos, sólo algunos, muy bien pagados.

Esta rigurosa e insuperable imposibilidad de entendimiento exige, como regla de coexistencia pacífica de unos y otros, la libertad (de las personas) y la igualdad (de las personas).

Juan Ramón Vidal Romaní

El geólogo-filólogo defendió, en el plano político, la libertad y –digno de ser subrayado- la supresión de incentivos discriminatorios (todos lo son); y en el plano lingüístico, la lusofonía. En nuestra humilde opinión, anteponiendo la libertad y el no intervencionsimo como primer valor, luego puede uno defender casi “lo que sea”. Es curioso que los neohablantes, es decir, los que hablan la neolengua cuya base es un español relexificado (©Andrés Freire) con las terminaciones –ad en –ade y unos cuantos aderezos más, se encuentren tan cómodos en la lusofonía. Ello se debe, evidentemente, a que los portugueses les perciben como hispanohablantes, lo que son en realidad. Quienes hablamos el gallego de siempre nos encontramos, cuando vamos a Portugal, con que nos contestan en español o, como me pasó a mí, en inglés. Pero, lo dicho: si la libertad va primero –y permanece lo primero-, es decir, a salvo la libertad, cada uno que haga lo que quiera, y allá se lo haya.

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Destelló desde el público un Caparrós o Caparrojo pidiendo el establecimiento de la efectiva dictadura lingüística ¡XA!. Cosechó una ovación aquiescente. También es digna de mención la comisaria, de entre el Personal de Administración y Servicios, por no hallar entre los profesores a nadie dispuesto a ese papel, envida por la “ciga” para tratar de desacreditar a Rodríguez-Vellando por el crimen de pedir firmas en favor de la libertad. No lo consiguió, claro, entre las personas cuyo crédito vale la pena tener. A estas alturas ya les conocemos, o conocemos sus tácticas de guerra sucia y distinguimos cuándo la farsa es de marionetas, de ventrílocuos –vientres agradecidos- u otro tipo de show.

 

 


¿Homenaje al vicerrector de euskara?

 

Al día siguiente de la mesa redonda, el 14 de noviembre, Informática y Caminos amanecieron profusamente decoradas:

Escuela de Caminos, La Coruña, 14/10/2008

Escuela de Caminos, La Coruña, 14 de nomviembre de 2008