Libertad de idioma

... los gallegos no les gustamos a nuestros políticos.

O, al menos, no les gustamos como somos. Quieren cambiarnos, y para ello han elaborado un concienzudo Plan.

Sí: ya sé que en una democracia normal son los ciudadanos los que cambian a los políticos, pero a este respecto nosotros disfrutamos de una democracia invertida: son ellos los que nos quieren cambiar a nosotros, porque constituimos una anomalía, resultado de una Historia errónea que hay que corregir, o sea, normalizar. ... En Mesa por la Libertad Lingüística