Generalidades
AL CONSEJO DE MINISTROS
... la Asociación cívica Coruña Liberal para la defensa de los valores constitucionales,  ... , interpone recurso de reposición contra el REAL Decreto 1302/2010, de 15 de octubre, por el que se concede la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III al Excelentísimo Señor Driss Jettou. Publicado en el Boletín Oficial del Estado Nº 251/2010 de 16 de octubre.

Dicho real decreto dice, ni más ni menos:

Queriendo dar una muestra de Mi Real aprecio al Excelentísimo Señor Driss Jettou, a propuesta del Presidente del Gobierno y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 15 de octubre de 2010,
Vengo en concederle la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III.
Dado en Madrid, el 15 de octubre de 2010.
JUAN CARLOS R.
El Presidente del Gobierno,
JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO

Es posible que el gobierno proponente de ese acto considere que los méritos del beneficiario son tan evidentes y universalmente conocidos que sería redundante, es decir, superflua, y aún lesiva por inevitablemente reduccionista, toda motivación.

Por el contrario, algunos ciudadanos no acertamos a ver en el currículo del Sr. Jettou motivo alguno de reconocimiento por parte de un gobierno constitucional español, y nos consideramos con derecho a saber qué han visto nuestros representantes en su hoja de servicios para tales agasajos.

Podría ser que se le condecore por una expectativa en lugar de por un historial, es decir, en contemplación del futuro y a despecho del pasado. [El premio Nobel de la paz al Sr. Obama no es un buen precedente, porque aunque se le concedió también en función de expectativas, no había en su pasado nada en contra., mientras que el Sr. Jettou tiene una responsabilidad importante en la ocupación militar de territorio español el 11 de julio de 2002 –felizmente recuperado, por la fuerza, el 17-].

Si es así, los españoles tenemos derecho a saberlo.

Ciertamente el gobierno desde el 14 de marzo de 2004 nos tiene acostumbrados al pago de rescates a piratas, a legitimar mediante negociaciones, cesiones y reconocimientos a los terroristas, a transigir con los insultos a nuestra nación de regímenes que amparan y promueven el terrorismo ...

Pero normalmente disimulaba esas conductas abyectas en la vía de hecho –o en cierta resolución parlamentaria que cubre algunos de esos persistentes tocamientos-. Sin embargo, en esta ocasión publica en el Boletín oficial del Estado lo que, mirando al pasado sería una recompensa por haber atacado a España, y mirando al futuro, más un incentivo para que lo intente de nuevo que un pago preventivo y disuasorio.

Por ello, si en contestación a este recurso no recibimos una respuesta satisfactoria sobre la motivación de esa condecoración interpondremos el recurso jurisdiccional procedente.

Antes de la entrada en vigor de la Constitución solía distinguirse dentro de los actos del Ejecutivo los administrativos propiamente dichos de los actos políticos o de gobierno, éstos exentos de control jurisdiccional.

 

Consideramos que dicha distinción no tiene fundamento en el régimen constitucional, de modo que todo decreto del gobierno debe ser y estar motivado en cuanto pueda resultar lesivo para los intereses de terceros. Recompensar a un miembro de un gobierno hostil a España con protagonismo destacado en un ataque a su soberanía lesiona los intereses morales de muchos españoles, y debe motivarse de manera expresa, caso de que el Sr. Jettou haya contraído méritos que ignoramos y sobrepasen de manera suficiente a aquel demérito.

Por lo dicho, interponemos este recurso de reposición para que se revise dicho real decreto, motivándolo debidamente o revocándolo caso de no concurrir motivación adecuada.

La Coruña, 19 de octubre de 2010

l Reglamento de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III, aprobado por el Real Decreto 1051/2002, de 11 de octubre

Artículo 9. Concesiones a ciudadanos extranjeros.

1. Esta insignia podrá ser concedida a personas de nacionalidad extranjera, siempre que hayan prestado extraordinarios y meritorios servicios a España, o bien por cortesía y reciprocidad a altos dignatarios de otras naciones.
2. La tramitación de la concesión de una insignia a un ciudadano extranjero requerirá, salvo en los casos de reciprocidad y canje, el informe del representante de España en el Estado cuya nacionalidad ostente la persona a condecorar. La imposición o entrega de la misma no se llevará a efecto hasta que el Gobierno de dicho Estado otorgue el correspondiente beneplácito, si así estuviera establecido, salvo que concurran circunstancias extraordinarias que no permitan el cumplimiento de este trámite, en cuyo caso se notificará previamente esta circunstancia a la Embajada acreditada en España.
3. Para la concesión de la insignia en sus distintos grados se observarán las mismas reglas establecidas para los ciudadanos españoles en los artículos 5, 7 y 8, con excepción del número, que será ilimitado".