Memoria histórica

Memoria histórica

... Los milicianos catalanes desfilaron airosos desde la calle de Alcalá hasta la Puerta del Sol cantando la Internacional en su propia lengua regional, e intercalando en ella de: «Madrileños; ya estamos aquí, ya no tenéis nada que temer». Los madrileños, que sabían que las fuer­zas de Franco habían llegado a Maqueda y arrollaban a su paso a los milicianos, les vitorearon hasta enronquecer, y enviaron directamente a los catalanes al lugar donde eran más necesarios sus servicios: al frente de Maqueda. Pero después de tres horas bajo el fuego ene­migo, los catalanes se retiraron de la lí­nea de fuego rompiendo filas y se senta­ron en las cunetas, diciendo «que habían terminado». El gobierno temió que tal acto de cobardía pudiera desmoralizar al resto de las tropas, y, aquella misma no­che, los embarcó a toda prisa en camio­nes, y una vez en Madrid, los llevaron a un tren, en una vía alejada de la estación de Delicias, para que nadie los viese partir. ...   En el blog del autor, el 10 de mayo
Lo que hace a la historia tan molesta para una mentalidad posmoderna es que, en cualquier caso, una historia seria es una investigación de la verdad. Que admite sin duda refutaciones, revisiones y explicaciones alternativas –a diferencia del mito, insensible a estas operaciones críticas-, porque pretende descubrir en el pasado alguna verdad relevante para nuestros fines.

... hay muchos que, no habiéndolo sido antes, quieren ser antifranquistas treinta y dos años después de la muerte de Franco. No tiene riesgos y, aunque para ello haya que inventarse tanto un franquismo presente como una historia personal, se le ha encontrado una utilidad política palpable: no hay que debatir propuestas, basta con decir que la del adversario es franquista; no hay que basar los acuerdos en programas verosímiles y fundamentados, basta la coalición de los pretendidos antifranquistas; no hay que escuchar los argumentos del PP, basta con situarlo en el inmovilismo del régimen autoritario. ...