Memoria histórica

Memoria histórica

La Ley de Memoria Histórica, que, al parecer, las Cortes van a aprobar de inmediato, ha planteado ya problemas y es más que probable que su aplicación los plantee en el futuro. Puede que, en su día, los estrategas de los partidos lamenten haber emprendido tales caminos, los políticos y dirigentes sociales de cualquier signo tengan que hacer costosos esfuerzos de prudencia, y los juristas, alardes de imaginación ante una norma harto extraña.

... Marañón escribiría cosas como: "¡Qué gentes! Todo es en ellos latrocinio, locura y estupidez"; "Y aún es mayor mi dolor por haber sido amigo de tales escarabajos y por haber creído en ellos"; "Tendremos que estar varios años maldiciendo la estupidez y la canallería de estos cretinos criminales. ¿Cómo poner peros, aunque los haya, a los del otro lado?". Pérez de Ayala no es menos amargo: "Cuanto se diga de los desalmados mentecatos que engendraron y luego nutrieron a sus pechos nuestra gran tragedia, todo me parecerá poco"; "Lo que nunca pude concebir es que hubieran sido capaces de tanto crimen, cobardía y bajeza". Ortega (...) criticó severamente a los intelectuales extranjeros que respaldaban al Frente Popular sin tener apenas idea de la historia ni de la actualidad de España. ... En Libertad Digital
...la ley no se hace para reparar a las víctimas, necesidad que ya estaba cubierta, ni para facilitar la exhumación de restos, que ya podía hacerse, ni para contribuir al conocimiento de los errores pasados, sino para canonizar una versión de la historia que ahonda en esas equivocaciones al tratarse de un simple guión de buenos y malos. Como el franquista, pero a la inversa... Libertad digital