Terrorismo etarra

Terrorismo etarra

Pero el Gobierno no parece percibirlo así; su reacción me recuerda a la que tuvo Ibarretxe cuando ETA rompió la tregua en enero de 2000, asesinando en Madrid al teniente coronel Blanco: condenó solemnemente el atentado y siguió gobernando con el apoyo de Ternera. Las dramáticas consecuencias de aquella reacción -escapista, equivocada e insuficiente desde la perspectiva democrática- las conocemos todos.

"Usted ha traicionado a los muertos", dijo hace tiempo Rajoy, provocando un gran escándalo entre los innumerables fariseos que pueblan nuestra vida política. "Cuando el presidente habló de accidentes mortales se refería a los atentados", aclaró ayer el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda. Año y medio ha transcurrido entre las dos declaraciones. El tiempo da y quita razones, y ha sido en este caso crucial para demostrar hasta qué punto el líder del PP tuvo razón en aquel duro debate sobre el estado de la Nación.

(O cómo algunos representantes de la justicia divina y de la humana presionan a Zapatero)
Un grupo de curas vascos (se llaman a sí mismos Coordinadora de Sacerdotes de Euskal Herría) y un grupo de juristas y abogados, algunos de los cuales responden al nombre de Juristas Demócratas (se supone que si eres jurista y estás fuera de esa asociación catalana no está muy claro que seas demócrata), han lanzado una campaña de presión sobre el gobierno a propósito del llamado "proceso de paz"