Terrorismo etarra

Terrorismo etarra

"en este concepto diálogo no consiste en hablar, sino en una conversación resolutiva tras la que se tomarían ipso facto medidas rupturistas. Si no se llegase a éstas dirían los nacionalistas que no había habido diálogo, pues éste consistía en darles la razón. Por eso deben romperse las reglas del juego, los votos, el Parlamento... Cuando el nacionalismo moderado nos habla de diálogo lo que busca es desarrollar sus ideas, sin más alternativas discursivas. Y entiende que si esto se produjera, es decir, si hubiera diálogo y por tanto se desarrollara el programa nacionalista, ETA desaparecería, con sólo una negociación técnica. Por eso, el fin del terrorismo no constituye en sí mismo el objetivo del diálogo. Su propósito es desarrollar el programa nacionalista y los nacionalistas suponen que, de rechazo, se liquidaría el terror."

YA lo sabemos. Creer, un día antes del atentado de Barajas, que los españoles estábamos mejor que hace un año y que, dentro de otro, esa mejoría sería aún mayor, fue un error, el único error cometido por Rodríguez Zapatero con relación a la cuestión del terrorismo nacionalista vasco a lo largo de su mandato.

No podía ser menos, pero sí más. El presidente se enfrentó el 30 de diciembre a la cruel evidencia de que su euforia carecía de cualquier fundamento; pero después, pasadas dos largas semanas desde aquel acontecimiento, ha sido incapaz de extraer de él sus lecciones.

Pero cómo ETA va a cerrar la tienda si nunca ha tenido victorias tan grandes. Nos lanzan a la plaza el 'proceso' y nos imponen la obligación de mantenerlo. Además, incorporamos al lenguaje del debate político prácticamente todas sus reivindicaciones. Su gran victoria ha sido hacerse con el poder de que, si ellos lo deciden, Zapatero no salga elegido. El artículo entero en El Diario Vasco, 14/01/06