Terrorismo etarra
La presidnete del Foro Ermua, Inma Castilla de Cortázar en La Coruña el 10 de febrero de 2011

En aquella memorable entrevista de Oriana Fallaci a Indira Gandhi, en Nueva Delhi, allá por febrero de 1972, la primera Ministra aseguraba: “El miedo, cualquier tipo de miedo, es una pérdida de tiempo. Como el lamentarse (…) Una persona como yo ignora el miedo antes y los lamentos después”.  He recordado esta cita porque éstos son momentos de ignorar el miedo para denunciar lo que está ocurriendo en nuestra democracia. Algo expresivo en extremo es lo que ocurre en materia de política antiterrorista, botón de muestra de antología: aunque ciertamente no el único. Pues bien, es tiempo de no tener miedo a decir lo que ocurre para no tener que lamentarnos después.

Probablemente, el más expresivo de los síntomas de decadencia de nuestra civilización en general, y de nuestra democracia en particular, es la falta de respeto a la verdad, a la realidad, incluso a la realidad empírica para más temeridad: esa realidad que se puede ver, tocar, medir, constatar… (en una hemeroteca o con un microscopio). Lo reconozco con pesadumbre como médico porque el respeto a la realidad es la premisa imprescindible para el avance de la Medicina. Más aún, es imprescindible para el correcto ejercicio de la misma, para el diagnóstico y el tratamiento: las cosas son lo que son, no son lo que cada cual quiere que sean. Les reconozco mi pesadumbre, pero también les confieso mi esperanza inconmovible, precisamente porque la realidad es más tozuda que la estupidez.

A propósito de estupidez, en la mencionada entrevista de Oriana Fallaci a Indira Gandhi, la periodista al ver cansada a la Primer Ministro le comentó: …”no le envidio y no quisiera encontrarme en su lugar”. A lo que Gandhi  contestó: “El trabajo no cansa, es el aburrimiento lo que cansa (…) El problema- créame- no está en los problemas que tengo, sino en los idiotas que me rodean”...  No les oculto que el contexto social, político, legislativo,… institucional  que tenemos en España suscita una percepción próxima al tedio, al aburrimiento, y provoca ese tipo de rebeldía, que se intuye en esa audaz respuesta de Indira Gandhi (los idiotas que nos rodean…). Esa indignación la expresaba con acierto Neil Tolkin en la película de Michael Hoffman el “Club de los Emperadores”:

“¿Qué puede hacer uno cuando los que tienen el poder hacen daño a los demás?,
-          Para empezar, te levantas y dices la verdad”
Bueno, pues me he levantado y me dispongo a  seguir diciendo la verdad.

En el Foro Ermua tenemos un lema, que va a resumir toda la actividad de nuestra asociación: DERROTAR A ETA, SIN PACTAR CON ETA. Como hicimos público el pasado 14 de mayo de 2010, los miembros del Foro Ermua consideramos que la única razón que justifica nuestra pervivencia como asociación es dar –lo que llamamos- la batalla definitiva: oponernos a la pretensión de Rodríguez Zapatero de escenificar, como logro electoral, la derrota de ETA, pactada con ETA. Y aprovecho esta oportunidad para pedirles a todos Uds. que se unan decididamente a este empeño nuestro.

Esta escaramuza electoralista del presidente Zapatero supondría destrozar el mayor logro de la democracia española (y el más unánime), que fue el resultado de la unidad social (el llamado espíritu de Ermua) y que forzó la necesaria  unidad política, demostrando que al Terrorismo se le puede derrotar sólo con la Ley: Pacto por las Libertades, Ley de Partidos, ilegalización de Batasuna, reforzada por la sentencia de Estrasburgo. Evidentemente, este logro fue posible por el ejemplar comportamiento de las víctimas del terrorismo en España -no existe precedente en ninguna parte del mundo- que han delegado una y otra vez (hasta 1.000 muertos, hasta más de 6.000 mutilados,..) en el Estado de Derecho la aplicación de la Ley, sin tomarse jamás la justicia por su mano, a pesar de tantos pesares.