Terrorismo etarra

El cadáver de Lacalle cubierto por una sábana, el 7 de mayo de 2000Foro Ermua nos ha remitido unos fragmentos de artículos de este periodista, nacido en Tolosa en 1938 y asesinado por ETA en Andoain el 7 de mayo del 2000:

Hoy hace diez años que nuestro compañero del Foro Ermua José Luis López de la Calle murió asesinado por ETA. Nunca conoció la libertad política. Pasó de la dictadura franquista al nazismo de ETA y la asfixia del nacionalismo. Poco antes de su asesinato había dicho: “Los fascistas de ahora no son menos fascistas que aquellos”.



Desde el Foro Ermua queremos transmitir en este décimo aniversario nuestra admiración por José Luis López de la Calle y enviar una sentida muestra de cariño y respeto a sus familiares, amigos y compañeros. Rendimos homenaje a un persona que fue un luchador por la libertad infatigable, un ejemplo de análisis agudo y honesto de la realidad vasca y un modelo de compromiso cívico. Recordar sus propias palabras será el mejor homenaje y serán mejores que las que nosotros pudiéramos pronunciar. Por eso traemos aquí algunas citas de sus últimos artículos publicados en El Mundo durante el año 2000.

“En democracia, el poder no es cuestión de voluntad, es cuestión de votos, de apoyos. De apoyos lícitos. No de los que provengan de formaciones preservadoras de la impunidad del terrorismo.”

“Las comunidades no tienen esencia, tiene historia. Las señas de identidad son mutables y el imponerlas, por encima de la libertad, suele engendrar horrores.”

“El día que ETA acepte una solución asumible será cuando sus dirigentes se convenzan de que no hay otra alternativa, no porque algunos «listos» les engañen. Deberían hacer autocrítica quienes jalearon el pacto de Estella, «aun a riesgo de equivocación». Asimismo los que han entendido que el diálogo es un elixir a emplear en cualquier situación.”

“Desde Napoleón nada ha hecho tanto como ETA por la conciencia nacional española. También Arzalluz ha ayudado algo.”

“Es cierto que también los hay quienes dicen que la paz no tiene precio político y acto seguido lo fijan.”

“Todo el nacionalismo coincide en que paz es igual a construcción nacional. Lo mezcla.”

“Dícese: es legítima la expresión de todas las ideas. Pues no. Carecen de legitimidad los pronunciamientos favorables al terrorismo y al golpismo. Así como la divulgación de ideas racistas, xenófobas, de proyectos de imposición identitaria, etnicistas. Son figuras delictivas en los códigos de muchos países.”

“Para todo quisqui ha quedado claro que el alto el fuego es una forma de encubrir la continuidad del chantaje terrorista. Quien hable de proceso de paz, de su carácter irreversible, hará el ridículo. El nacionalismo se la juega. Se acabó la farsa. Para volver a causar el impacto de septiembre del 98 sólo le queda una baza. Que ETA anuncie su renuncia al terrorismo.”

“EL MUNDO ha titulado así una entrevista con Raúl Guerra Garrido: «Si el miedo oliera, las calles del País Vasco apestarían». Así es. Hay miedo por lo que pasa y por lo que puede pasar.”

“Las cúpulas de la patronal vasca piden a los partidos «más audacia y soluciones unitarias». Condenan la crispación. Sus pronunciamientos aparentan neutralidad. No es tal. Favorecen a quienes están en renuncio. No invierten en autenticidad. No reparan en el origen de la crispación.”

“Pase lo que pase, y aunque los dirigentes actuales del PNV hayan perdido todo crédito, los que ejercen de equidistantes seguirán transigiendo con los desafueros nacionalistas. Nunca han denunciado el hecho que, en tierra vasca, desde hace años, se sataniza a todo constitucionalismo. A la idea de España. A la bandera constitucional. Un tópico: la sociedad es una balsa de aceite. Sí. A una parte de ella no se le oye. ¿Qué pasaría si fueran frecuentes manifestaciones cuyos participantes portaran banderas constitucionales?”


Nota del editor.- Entonces, y también ahora, se abusaba mucho del término 'fascista'

Ni eran 'fascistas', en sentido propio, "los de antes", ni lo son "los de ahora".

El régimen político fraguado tras la guerra civil y sostenido y evolucionado hasta la Ley de reforma política de 1977 y la Constitución de 1978, es decir, hasta la transición a la democracia, o Transición por antonomasia, era un régimen autoritario, que excluía la democracia por razones históricas e ideológicas, entre ellas no fue la menor lo que hicieron con "la democracia" los partidos que dieron varios golpes de estado entre 1931 y 1939. La exclusión de la democracia de partidos y de la alternancia política mediante elecciones periódicas y libres es una coincidencia importante con el fascismo, pero no suficiente para su equiparación o confusión. La misma coincidencia se da con el comunismo -allí donde triunfa- y, sin embargo, nadie dice que el régimen instaurado y encarnado en el general Franco fuese comunista.

Tampoco "los fascistas de ahora" como muchos llaman a los terroristas para establecer comparaciones sumamente inadecuadas, son fascistas. Son terroristas. Y, aunque es cierto que el fascismo, el auténtico, también legitimó el terrorismo como medio de acción política, los terroristas vascos no son fascistas, sino socialistas. De ahí la ilusión de Zapatero por alcanzar un acuerdo con ellos, antes que con la oposición democrática, o, mejor dicho, contra ella y contra la democracia misma.

Han pasado diez años desde que fuera asesinado el llorado y querido José Luís López de La Calle. Tiempo suficiente para que la retórica del resistencialismo fuese sustituida por la de la claridad. Un tiempo que esos cabrones le robaron.

Llamar a las cosas por su nombre es más importante de lo que a simple vista parece: evita algunos errores en los diagnósticos, y, por tanto, en las soluciones.