El otro día Iñaki Gabilondo nos sorprendía al reconocer que Aznar tenía razón en su planteamiento de lucha contra el terrorismo. Su reacción, concomitante al fallo del Tribunal de Estrasburgo, podría explicarse de muchas maneras, ...//... a mí me interesa desvelar y entender la ideología y la psicología subyacentes a su paradójica afirmación. Tenemos por un lado, mirándolo desde la óptica psicológica retorcida pero inmediata, su tartufería de sacerdote resentido, esa falsa humildad nacida de un violento orgullo, que explicaría en parte que admitiera haber estado en un error (sintiendo que tiene, pese a todo, en el fondo y en lo fundamental, la razón).
Pero en el terreno ideológico, que es en sus sustratos más hondos también psicológico, las explicaciones van menos dirigidas al personaje en particular y sus circunstancias y revelan algunos aspectos de la forma de pensar de los progresistas. ... sigue el artículo en Libertad Digital
Más sobre la engañosa conversión de este sujeto, sobre su truculenta humildad, sobre su inextinguible soberbia