... Las autoridades convocantes no pueden asumir nuestro discurso, evidentemente, sin hacer antes una profunda revisión de la política criminógena que han practicado durante la pasada legislatura, y asumir explícitamente las consecuencias de una rectificación radical, por razones de principio y no meramente tácticas o de oportunidad ...

El asesinato de don Luís Conde de la Cruz en el tercer atentado de la banda terrorista vasca[1] en las últimas horas ha provocado numerosas, bueno, no, algunas convocatorias.

Nosotros no ignoramos la conveniencia de la unidad contra el terrorismo -no hemos pedido otra cosa desde nuestra constitución como asociación- por lo que tal vez debamos explicar, para los distraídos, por qué no acudimos a la convocatoria ‘oficial', hoy en María Pita , a las 12, y hemos preferido manifestar nuestro duelo y nuestra solidaridad con la familia ayer.

Bueno, hay varias razones.

La convocatoria de hoy, según la han radiado algunas cadenas, es "para protestar" por el último crimen.

Nosotros no protestamos contra los crímenes -estupidez notoria- sino contra la política desacertada para su erradicación.

Nosotros no les hemos reconocido nunca a los asesinos estatus de interlocutores, por lo que no podemos protestar por su deslealtad en las negociaciones o afearles la conducta, a ver si se avienen a razones. Eso ya lo hacen, al parecer, nuestras indignas autoridades.

Nosotros no tenemos nada que hacer en la convocatoria oficial de las autoridades para ‘protestar' contra el crimen, ya que no hemos participado en el ‘proceso de paz', y nuestro reproche a los criminales no es que se hayan portado mal en unas negociaciones, sino que han asesinado. Esa ‘protesta', los ciudadanos la tenemos hecha de manera permanente en la Constitución y en el Código penal.

Ante el crimen las autoridades debieran atenerse a las leyes y no entablar negociaciones para luego ‘protestar' porque no les han ido bien, o porque los criminales siguen en los suyo, precisamente incentivados por las negociaciones pasadas, y para lograr otras en mejores condiciones.

Las autoridades convocantes no pueden asumir nuestro discurso, evidentemente, sin hacer antes una profunda revisión de la política criminógena que han practicado durante la pasada legislatura, y asumir explícitamente las consecuencias de una rectificación radical, por razones de principio y no meramente tácticas o de oportunidad.

Por otra parte, la convocatoria a las doce del medio día en horario laboral, es, evidentemente, por y para políticos: los demás ciudadanos en edad laboral que tenemos empleo, a esas horas, generalmente tenemos que defenderlo.

Otras convocatorias.

Secundaríamos la de Foro Ermua y entidades afines, que han levantado el movimiento cívico, y lo mantienen. Y puede considerarse la nuestra como parte de la suya.



[1] Dice Basagoiti, aunque el © lo tiene Ibarreche, que los asesinos no son vascos. Debería facilitar los datos de su filiación, si los conoce, a la policía.