Nota de Prensa:

La Plataforma Ciudadana Peones Negros ha tenido siempre como objetivo el apoyo a las víctimas y la exigencia de un total esclarecimiento de los atentados del 11M. Concluido este primer juicio, Peones Negros quiere manifestar su propia opinión ante la sentencia dictada:
En primer lugar, Peones Negros reitera su total respeto a la Justicia. En un Estado de Derecho, las sentencias de los tribunales deben acatarse, lo cual no es impedimento para que, como ciudadanos libres e independientes, ejerzamos nuestro inalienable derecho a la crítica.


 

Si las sentencias fueran dogma de fe, no existirían los recursos judiciales y los tribunales de rango superior no revocarían nunca ninguna sentencia.


En el caso que nos ocupa, una simple lectura de la sentencia revela numerosos errores y contradicciones, tanto con lo declarado durante la vista oral como con el sumario. Existen, además, llamativas contradicciones internas y numerosas carencias. Entre las más importantes, la sentencia designa como autores materiales a los muertos en Leganés sin que pueda argumentarlo con prueba alguna. Nadie vio en los trenes de la muerte a El Chino o El Tunecino, por poner un ejemplo. A pesar de ello, el tribunal, pensando sin duda que hubiera sido un escándalo concluir el juicio con un sólo autor material, no ha dudado en atribuirles la colocación de las bombas, sin molestarse siquiera en explicar en qué se basa.


La sentencia es además, falaz e inconsecuente, dando por nulo, por ejemplo, el Skoda Fabia, sin que eso haya dado lugar a una investigación para conocer quién depositó ese coche en Alcalá de Henares tres meses después del 11-M con ropa de uno de los muertos en Leganés. Esa prueba falsa no pudo ser colocada por ETA ni por Al Qaeda, pero el tribunal no ha considerado conveniente instar a que se investigue si alguien, desde los aparatos del Estado, pudo haber estado tratando de orientar las investigaciones, con esa prueba falsa, en una determinada dirección.


Es, además, una sentencia incompleta: no establece quiénes fueron los inductores del crimen; no sabemos todavía qué explotó en los trenes; seguimos preguntándonos cómo y de qué forma se concibió el atentado; seguimos ignorando cómo individuos sin preparación ni formación para ello pudieron fabricar las bombas. ¿Alguien puede creerse que el mayor atentado de la historia de Europa fue ideado y cometido con precisión milimétrica por una amalgama de macarras de discoteca, trapicheros, confidentes e islamistas que no se conocían previamente entre sí y que no tenían experiencia terrorista anterior?


Ni siquiera sabemos, después de la sentencia, cuál era el móvil de ese crimen. Desde la propia tarde del 11-M y durante casi cuatro años, se ha estado mintiendo a los españoles desde instancias gubernamentales y desde algunos medios alineados con la versión oficial, atribuyendo la masacre a la Guerra de Irak. Ahora, la sentencia echa por tierra esa hipótesis sin que, hasta la fecha, nadie se haya dignado a pedir a los españoles perdón por las ilegales e inmorales manifestaciones del 13-M, en las que se acusó de "asesinos" al 50% de los españoles por el simple delito de ser votantes del PP. La eliminación de la Guerra de Irak como móvil del crimen vuelve a poner sobre la mesa la pregunta crucial: ¿quién y con qué propósito decidió atentar tres días antes de unas elecciones generales? Consideramos que la Sentencia obliga al Gobierno a impulsar la investigaciones y a las FyCSE, a reabrir las líneas de investigación que conduzcan hasta los planificadores la masacre.


Por ello, la Plataforma Ciudadana Peones Negros quiere mostrar su asombro e indignación ante la oleada de comentarios vertidos desde el Gobierno según los cuáles habría que pasar página y mirar al futuro. No se puede mirar hacia al futuro si no se aclara quién concibió, quién organizó, quién financió y quién ejecutó aquella matanza que costó la vida a 192 españoles e hirió a más de 1800, muchos de ellos de manera irreversible. No se puede mirar hacia el futuro cuando no sabemos si los que concibieron ese crimen, que desde luego no han sido identificados y castigados, pueden repetirlo cuando consideren oportuno. No se puede mirar hacia el futuro si no se castiga a todos los culpables y se ponen los medios para evitar que algo así pueda suceder de nuevo. No se puede mirar hacia el futuro cuando la inmensa mayoría de los ciudadanos tiene ya la sensación de que los poderes públicos quieren impedir, a toda costa, que lleguemos a saber la verdad sobre el mayor atentado terrorista de nuestra Historia.


Asimismo, considera inadmisible que el Tribunal cierre los ojos ante lo sucedido durante el juicio, y haya permitido que los perjurios y contradicciones entre testigos queden sin aclarar y sin sancionar. Al negarse a deducir testimonio contra quienes faltaron a su deber de declarar la verdad, el tribunal no hace sino reforzar la sensación, entre los ciudadanos, de que se nos quiere hurtar el conocimiento de la cadena de manipulaciones y falsificaciones que han logrado que, durante casi cuatro años, se oculte a los verdaderos responsables del 11-M detrás de una trama de cabezas de turco.


Peones Negros quiere denunciar también la presentación sesgada que el Tribunal hizo de la sentencia, leyendo un resumen cuyo contenido queda desmentido con una simple lectura del texto completo de esa sentencia. Mientras que con ese resumen se pretendía trasladar a la ciudadanía la falsa impresión de que la versión oficial se mantenía, lo cierto es que en el texto de la sentencia se absolvía a los autores intelectuales, se daba por bueno que no conocemos la marca del explosivo que estalló en los trenes, se anulaba una de las cuatro pruebas fundamentales del caso y se eliminaba la Guerra de Irak como móvil del crimen. Entendemos que con ese resumen engañoso no se pretendía otra cosa que hacer más "aceptable" la sentencia para ese sector de la opinión pública al que se ha estado engañando sistemáticamente durante casi cuatro años, haciéndole creer que el atentado se debió a la Guerra de Irak, para ahora, en la sentencia, hacer desaparecer la Guerra de Irak como móvil del crimen.


En resumen, la sentencia ha pretendido engañarnos a todos y contentar a los partidos políticos. Todos tienen bazas para seguir utilizando el 11M en su batalla política, pero a los ciudadanos no nos sirve nada que no sea la verdad y la justicia.


Por este motivo y con más fuerza que nunca, queremos expresar nuestra más firme convicción y nuestra voluntad de seguir investigando y difundiendo las investigaciones de los medios que quieran seguir contribuyendo al esclarecimiento de la verdad, caiga quien caiga.