Libertad de idioma

Libertad de idioma

  1. Cooficialidad: libertad e igualdad.
    1.1. La lengua gallega es cooficial en Galicia.
    1.2. No puede imponerse, a nadie, el uso de ninguna de las dos lenguas cooficiales.
    1.3. Cualquier ciudadano, independientemente de su función laboral o profesional, estatus, o cualquier otra condición personal o social podrá expresarse libremente en la lengua cooficial de su preferencia, en toda circunstancia y a todos los efectos, y ha de respetar el mismo derecho en los demás.

  2. Nadie tiene derecho a que su interlocutor cambie de lengua.                .... En Mesa por la Libertad lingüística

La escena tiene lugar en una consulta médica en Ferrol, y los personajes son un paciente enfermo de linguomanía  -armado con el derecho a vivir en gallego' (P) y una médica que, evidentemente, ni es psiquiatra ni sabe con quien está hablando-  (M):
- P, “bo día
- M, “hola, dígame lo que le pasa
- P, “aténdame en galego, por favor
- M, “¿dónde le duele?
- P, “díxenlle que me atendera en galego
- M, “¿pero a usted le duele algo?
- P, “xa lle dixen que quero que me atenda en galego
- M, “mire, si tiene algún problema médico, dígamelo, y si no, hay gente esperando que sí los tiene ...
- P, “vostede non sabe con quén está a falar.  Vaise enterar
Al tipo lo que le duele es el galego. Le dijeron que tiene 'direito -a veces, dereito o dreito- a vivir -a veces viver- en -o em- galego', y un derecho es un derecho. Pero, ¿lo es? La noticia no aclara si la consulta era de psiquiatría. ... En Mesa por la Libertad lingüística

No ha podido pasarle desapercibida la actuación de su concejal de Juventud y Solidaridad y Normalización Lingüística, al menos en los últimos días.

La identificación del hábito lingüístico de parte del vecindario de este municipio con la violencia machista constituye un hito de la estupidez municipal, no superado hasta el momento por ninguna otra ocurrencia -que recordemos-.

El motivo de esta petición es, precisamente, evitar que en cualquier momento se supere esa difícil marca, de lo que sólo parece capaz la misma atleta del intelecto, doña Ermitas Valencia.