Libertad de idioma

Libertad de idioma

Las asociaciones cívicas AGLI (para la defensa de la libertad de idioma) y Coruña Liberal (para la defensa de la libertad) han unido sus esfuerzos para responder a la petición de ayuda, a veces angustiosa, de numerosos profesionales de la enseñanza, ante el creciente acoso de que vienen siendo víctimas por parte de las nuevas autoridades, y de sus correas de transmisión sociales.

El PP denunció hoy los casos de amenazas de expediente a los profesores de lengua y literatura castellana de centros educativos de Galicia que elaboran la programación didáctica de sus clases en castellano, en vez de en gallego, y pidió al Ministerio de Educación que garantice su derecho a usar el español.

 Bajo este título publica La Voz de Galicia el 15 este mes la noticia de la resolución por el Tribunal citado de una queja de un ciudadano por no haber sido notificado en gallego de otra resolución judicial (tenemos una duda morbosa que la prensa no aclara: en cuál de las dos variedades de nuestro ramillete lingüístico -ese que nos hace tan ricos, según los textos canónicos- se notificó al interesado la resolución de la queja contra el español de la primera resolución)

El título se presta a sugestivos juegos de palabras. Lo más obvio que se nos ocurre es que, efectivamente, en Justicia no puede ser obligatorio el uso de ningún idioma. Consecuentemente, la obligatoriedad del uso del gallego, bajo el impulso de la bota normalizadora, sólo es posible en la injusticia.