Libertad de idioma
Pedro Arias VeiraCONOZCO un centro educativo donde todas las asignaturas, salvo lengua española y los idiomas extranjeros, se imparten en gallego. Al salir de las clases casi todos los alumnos dejan el gallego y se pasan al castellano. Pero a nadie le importa esta diglosia social, la escisión entre vida real y vida académica. Por alguna razón nadie quiere hacer oficial en las aulas lo que es real en la vida de los estudiantes.
Obviamente los más perjudicados son los hijos de los inmigrantes; van peor que los demás, un idioma natal y otros dos en el país de recepción; demasiados obstáculos. Lo mismo le ocurre a los hijos de padres sin estudios superiores; no tienen tutores cualificados en casa para subsanar las carencias oficiales. Rinden peor. ... En La Voz de Galicia.