Libertad de idioma

Lengua propia es, en realidad, lengua territorial. Se supone que cada territorio tiene su lengua propia y que las personas que lo habitan deben acomodarse a ella o marcharse. Lengua propia o territorial y lengua de los ciudadanos son conceptos excluyentes. Para los nacionalistas sólo existe la primera; la segunda es una enfermedad de la que hay que curarse desaprendiéndola y arrancándola de cuajo, como una planta dañina, de la vida personal, familiar, profesional, política, social, administrativa y docente.

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