Debate identitario

Debate identitario

Blog de Mikel Buesa ... Hemos vivido durante años la realidad de unas Administraciones Autonómicas y Municipales auténticamente invasivas, no sólo de las competencias del Estado, sino también de la vida privada de los ciudadanos, que han ido engordando de manera desmesurada bajo la ficción de que la burbuja inmobiliaria estaría produciendo rendimientos fiscales eternamente.

La crisis ha mostrado dramáticamente que esa ficción estaba alimentada por unos políticos dispuestos a sacarle rendimiento a la especulación, muchas veces combinando la ampliación de los servicios públicos —y de las plantillas de personal políticamente afín— con la más genuina corrupción. ... [En el blog del autor]


Dibujo para colorear Algo después de la muerte de Franco, la opinión separatista en las Vascongadas apenas superaba el 10%, según las encuestas, pese a toda la propaganda proetarra y pronacionalista impulsada durante siete años por fuerzas varias, entre ellas gran parte del clero y de la izquierda.

Sólo cuatro años después, las encuestas mostraban que el separatismo se había inflado hasta el 21%, con un 41% autonomista. En Cataluña, ese año 1979, solo un 10% se decía secesionista, frente a un 55% autonomista. .../.../... Clave en su propaganda, inculcada desde la escuela, es la permanente denigración de España, recuperando y engrosando la Leyenda Negra, negándole carácter de nación o la misma existencia. Un éxito no pequeño en este sentido, obtenido gracias a la colusión separatista-izquierdista que he examinado hace dos semanas, fue la casi eliminación del espacio público del concepto "España", sustituido por "Estado español". ...  En la revista Ideas (Libertad Digital)

El 11 de julio de 1961, cinco patricios catalanes fundaban ÒmniumNo se trata de empezar por lo más emocionante [es decir, la independencia] sino por lo que a priori suscita un mayor acuerdo en Catalunya (sic): eso del pacto fiscal, por ejemplo. Un concierto económico que tanto si "sale bien" como "si sale mal" puede tener efectos beneficiosos. Si sale bien (como es poco probable) y Madrid acepta el reto, porque cargará nuestras arcas y nos dará medios económicos para enfrentar a la vez la crisis fiscal y la construcción estatal de Catalunya (sic). Y si sale mal, si Madrid se resiste, servirá para cargar definitivamente de razones nuestro independentismo. Como dice Terricabras, "el rechazo habrá servido entonces pedagógicamente para que, de aquí a cuatro años, el independentismo tenga más munición"... y menos lastre. En la revista Ideas (Libertad Digital)