Debate identitario

Debate identitario

Ayer ciento ochenta coruñeses que pude contar y recontar desde mi privilegiado lugar en la sala, escuchamos a Gotzone Mora hablarnos de su día a día en la Universidad del País Vasco -espejo primoroso y excelente del país todo-, y vimos las imágenes pavorosas de ese día a día.
Gotzone sigue defendiendo el bello sueño de un gran acuerdo básico del PP y del PSOE sobre lo pre-político, para que en España, como en los demás países normales, el debate político se ocupe de los intereses de los ciudadanos, en lugar de su perenne escamoteo con la usurpación identitaria.
La democracia española, combatida con saña, sometida al chantaje aceptado por un Gobierno que ha actuado frente al terrorismo, en la mejor de las hipótesis, con  desconocimiento y frivolidad, sufre también las consecuencias de la ineptitud intelectual y moral de quienes tienen en su defensa la primera obligación. Pero están incapacitados para cumplirla porque durante su formación no adquirieron los conceptos imprescindibles. Entre ellos, el concepto correcto de nación, y el subconcepto de nación española. ¿Cómo defender la democracia para un organismo social en cuya existencia no se cree?

73. La Iglesia reconoce, en principio, la legitimidad de las posiciones nacionalistas que, sin recurrir a la violencia, por métodos democráticos, pretendan modificar la unidad política de España. Pero enseña también que, en este caso, como en cualquier otro, las propuestas nacionalistas deben ser justificadas con referencia al bien común de toda la población directa o indirectamente afectada. Todos tenemos que hacernos las siguientes preguntas. Si la coexistencia cultural y política, largamente prolongada, ha producido un entramado de múltiples relaciones familiares, profesionales, intelectuales, económicas, religiosas y políticas de todo género, ¿qué razones actuales hay que justifiquen la ruptura de estos vínculos? Es un bien importante poder ser simultáneamente ciudadano, en igualdad de derechos, en cualquier territorio o en cualquier ciudad del actual Estado español. ¿Sería justo reducir o suprimir estos bienes y derechos sin que pudiéramos opinar y expresarnos todos los afectados?

Aquí el texto íntegro de las Orientaciones morales sobre la situación actual de España

... Sacaron a colación el derecho de autodeterminación; inventaron aberraciones conceptuales y morales como la España asimétrica; y tiraron de lo peor del pasado para etiquetar con nueva identidad el presente...
... Pasar en tan sólo un cuarto de siglo de la ilusión de una patria común a ser un mosaico de intereses inanes. Y a convertirse en una vulgar sociedad anónima autonómica, sin principios ni valores, prisionera de reglas trucadas. Aún no hemos tocado fondo.

El artículo en La Voz de Galicia