Debate identitario

Debate identitario

La guardia sueva de Turiño

 Si Nerón tenía sus pretorianos, si Franco tenía su exótica guardia mora, si Ibarreche tiene la suya tan vistosa como colorá (que a simple vista se distingue de los delincuentes de pura raza vasca en que se esconden con pasamontañas en vez de éstos, que van chuleándose a cara descubierta), y que también le sirve de escolta a la hora de intentar amedrentar jueces, o para acatar pero no cumplir autos judiciales. Si Montilla, el de los mil millones, tiene sus mozos de cuadra a los que no le falta detalle catalanista, okupas incluidos, ni acreditada tradición golpista desde que, con Companys y Dencas, se sublevaron a tiro limpio contra el gobierno republicano de Lerroux. O si el mismo ZP se ha montado su propia guardia presidencial a imitación del tirano Chávez, vamos a ver: ¿por qué no va tener el dúo Turiño Quintana su propia guardia sueva, castiza, vikinga o lo que sea?

P.- La llamativa tesis que usted sostiene en su libro es que lo que nos está ocurriendo en España tiene una inspiración concreta: la política territorial del Imperio Austrohúngaro.
R.- No ...se me ha ocurrido a mí, ... se puede encontrar en el pensamiento catalanista del siglo XIX y, muy recientemente, en algunos políticos españoles. El último artículo que publicó Ernest Lluch antes de que lo asesinara ETA se titulaba Por qué soy austrohúngaro. Y la idea de la nación de naciones se fraguó en el Imperio Austrohúngaro. Si yo lo rescato ahora es para recordar que ese imperio fue el colmo de los líos. Las crisis institucionales fueron permanentes, los conflictos judiciales eran continuos y el conflicto de las distintas lenguas condujo al imperio a la parálisis absoluta. En el libro, recordamos anécdotas que son grotescas y que ahora nos parecen cercanas en España. Por ejemplo, que se llegara al ridículo de no rotular estaciones de tren porque los distintos dirigentes locales no se ponían de acuerdo en la denominación del pueblo. La tesis que sostengo es que España no es una nación de naciones, pero si lo fuéramos, deberíamos disimularlo y no decírselo a nadie. Porque en la Historia, todas las naciones de naciones han acabado fatal: el Imperio Austrohúngaro, Yugoslavia, la Unión Soviética... La nación de naciones no es ningún modelo territorial, es un disparate absoluto.

...y diseño un mandilón. Tal que así ha debido razonar la Vicepresidencia de la Xunta a la hora de dictar su Orden de 24 de enero pasado convocando un concurso de ideas para el diseño de los uniformes del personal y los alumnos de unas Galescolas que, a fuerza de curiosas, no dependerán de la Consejería de Educación, sino de la Vicepresidencia de la Igualdad y el Bienestar.