Debate identitario

Debate identitario

Otegui ha dicho, por fin, una verdad: que no queda margen ya para seguir con engaños. El que Batasuna puso en circulación, que estaban por la vía política, tenía, en principio, vida para rato porque contaba con mucho público dispuesto a creérselo. Tantas ganas había de que el engaño no lo fuera que se llegó, incluso, a pensar que era posible la cuadratura del círculo: que si Otegui renunciaba a la violencia, condenarla era demasiado y pedir perdón era provocarle, ETA, ya sin apoyo social, acabaría sucumbiendo.

pasquín contra Espada y Juaristi

Admiro sinceramente a mis amigos del Foro Ermua, de Basta ya! o del PP que persisten en vivir en Bilbao, San Sebastián e incluso en Hernani o Urnieta. Yo no podría hacerlo, y no sólo por el temor a la bomba lapa o a la coz en la entrepierna, sino por lo absurdo e inútil del esfuerzo. La gran chapuza inicial de la democracia española restaurada en 1978 fue entregar el país vasco a los nacionalistas, y eso tiene difícil arreglo, en el improbable caso de tenerlo.

Ibarreche, caudillo

Antonio Aguirre, agredido, en el suelo Toda causa tiene un efecto. Por si acaso, este blog declara que Ibarretxe es un caudillo que agita al populacho contra la democracia, y Antonio Aguirre (dcha.) un ciudadano agredido por ejercer de tal. Al que las masas congregadas pedían, a voz en grito, "¡que se muera!, ¡que se muera!", cuando lo vieron caído en el suelo, inconsciente. Estos son los socios que corteja la izquierda institucional.