Debate identitario

La inefable concelleira de Xuventude e solidariedade, e normalización lingüística nos ha felicitado el solsticio de invierno de una manera muy original, al modo nacionalista, es decir, copiando o dando pábulo a una tradición nueva, valga la paradoja. La invención de la tradición es la esencia del nacionalismo, pero a veces basta con tunear un poco una tradición recientemente inventada por otro nacionalismo. Y sin pagar royalties.

Como todo lo que el nacionalismo toca, es falso, kitch, estúpido, ... y mal intencionado.

Desde que ha descubierto las ventajas de la 'transversalidade da loita' enhebra a cada acción varias finalidades. Así, tal como, recientemente, sorprendió al mundo matando del mismo tiro la violencia machista y la invasión lingüística del español, en esta ocasión hace una carambola prodigiosa: nos felicita el solsticio de invierno, expulsa a los reyes magos, ese cuento católico, español y monárquico, y se homologa con sus amigos aberchales. ¿Quién da más a cambio de tan poco?

Se trata de erradicar las tradiciones comunes substituyéndolas por invenciones privativas. En este caso el paletismo nacionalista gallego homenajea al paletismo nacionalista vasco.

Ermitas nos encomienda al 'Apalpador', del que nos cuenta lo siguiente, que comparamos con su modelo:

 

Así nos presenta Ermitas ao Apalpador Y esto se cuenta del Olentzero

O Apalpador é un vello xigante, de oficio carboeiro, que vive nas devesa das altas montañas do Caurel. Na noite de Nadal baixaba ás aldeas para achegarse aos nenos e ás nenas que durmían. Caladiñamente, apalpáballes as barrigas para ver se os pícaros estaban ben alimentados. Logo de desexarlle que no ano vindeiro non pasasen máis fame, marchaba deixándolles unha boa presada de castañas quentes. Agora, ademais de castañas, pode traer o que ti lle pidas.

También es un viejo gigante de oficio carbonero, y también se dedica a desplazar a los reyes magos desde que el nacionalismo manda, porque los nenes vascos no pueden tener nada en común con los restantes españoles: la superioridad del Olentzero, modelo del Apalpador, es evidente -porque es de cerca de Bilbao-. Los dos fuman en pipa. El Apalpador no es un borracho como el Olentzero, pero para compensar, es un cochino pederasta.


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