Cuando hace unos meses asistí a la presentación de la candidatura socialista a la alcaldía de La Coruña me sorprendió el lema que, en grandes letras, figuraba tras la tribuna de los oradores: "Tiempos Nuevos". Pensé que era increible que el partido que había gobernado la ciudad durante 24 años, 20 de ellos con mayoría absoluta, dijera que su triunfo representaría un tiempo nuevo en el gobierno local. Más bien parecía que se hubieran apropiado del lema de cualquiera de los dos partidos de la opocición en esos momentos, pues su victoria sí que supondría algo nuevo en La Coruña.
Pues estaba equivocado.Si que hay tiempos nuevos en la política local. Los seis concejales del BNG se han apuntado a la dedicación exclusiva, se crea el "Gabinete de Normalización Lingüística", se anuncian cambios en el callejero local para "galleguizarlo", se suprimirá la doble rotulación del nombre de la ciudad en español y gallego para dejarlo en una sola de las lenguas (en la gallega, por supuesto) y, además de otras muchas medidas normalizadoras, que curiosamente no tienen nada que ver con las competencias verdaderamente municipales que demandamos los vecinos (limpieza, seguridad, abastecimientos, saneamiento, pavimentaciones, alumbrados, tránsito,...) empiezan las ausencias significativas.
Como todos los años, desde hace casi cuarenta, el último viernes de junio se desarrolla en la plaza de la Constitución, delante de Capitanía General, un homenaje a la bandera. Está promovido por la Comisión de las Hogueras de San Juan de La Coruña y en él las Meigas de la fiesta y representantes de coros y casas regionales, junto con una sección del Ejército, homenajean a la bandera nacional y a los caidos por España. Se mezclan soldados, música, coros, gaitas gallegas y arengas patrióticas en un ambiente festivo y solemne que emociona a los que asisten.
Los "Tiempos Nuevos" en el consistorio coruñés se han manifestado en este acto al faltar la representación oficial que todos los años tenía el gobierno local, pues el alcalde o un concejal delegado por él siempre asistía y tenía lugar destacado entre las autoridades presentes. Sí asistieron dos concejales del PP y, en un gesto que le honra, la ex concejal del PSOE Mª José Cebreiro, que otras muchas veces había representado al alcalde.
En fin, que parece que el actual alcalde ya no está tan interesado en rendir homenaje a la bandera nacional, supongo que obligado por los pactos que le permiten seguir siendo alcalde.
Y dos observaciones: La nula repercusión en la prensa local del acto reseñado. Y que la bandera nacional que ondea en la coraza del Orzán no estaba izada en la noche de San Juan cuando Riazor y el Orzán estaban abarrotadas de gente haciendo hogueras en sus playas. ¿Acaso no se confía en que los españoles vamos a respetar los signos de nuestra identidad nacional?