Comunicados

25 de septiembre a las 20:30, en el Auditorio de Caixa Galicia, c/Cantón Grande, 21, La Coruña

La visita de Luis del Pino a La Coruña ocurre en un momento político particular en el cual el Gobierno del 14-M se ve cercado no sólo por las constantes revelaciones que continúan contradiciendo la versión oficial del mayor atentado en la historia de España sino también por las presiones que sobre él está ejerciendo sin tapujos ni sutilezas la banda terrorista ETA. Las recientes declaraciones del ex-etarra, Julen Madariaga, en las que reconoce desde París que antes de las elecciones generales de 2004 el PSE le pidió que intermediara ante ETA, -mientras el PSOE continuaba asistiendo a las reuniones del Pacto Antiterrorista- han puesto en evidencia, una vez más, la inagotable capacidad que tiene este Gobierno para ocultar, falsear y mentir sobre sus contactos con la banda terrorista. No olvidemos lo más importante: según Madariaga, la petición le fue formulada por el Presidente del PSE, Jesús Eguiguren, con el pleno conocimiento del entonces secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero. 

Asimismo, las últimas revelaciones periodísticas llevaron al Partido Popular a exigir al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que aclare los enigmas que rodean a los atentados del 11 de Marzo de 2004 en Madrid. Rubalcaba, lejos  salir al paso de las contradicciones y debilidades del sumario, eludió responder a las preguntas formuladas por el popular Eduardo Zaplana con el argumento de que el PP estaba intentando sembrar la duda sobre las actuaciones de las Fuerzas de Seguridad y del juez del Olmo. Además, acusó al PP de no aceptar los resultados electorales y de alentar la teoría de la conspiración. Y todo esto precedido de una calculada maniobra de manipulación informativa del diario El País intentando deslegitimar las investigaciones del diario El Mundo, filtrando una conversación de unos de los acusados salida, precisamente, del Ministerio de Rubalcaba.
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Aunque el sumario instruido por el juez del Olmo desconoce el número exacto de personas que participaron en el traslado y colocación de las bombas, ni quiénes las montaron y las dejaron en los trenes, así como tampoco se sabe quiénes fueron los autores intelectuales de esos atentados ni el tipo de explosivo utilizado, hace más de un año -exactamente, el 30 de junio de 2005- el Pleno del Congreso debatió y dio por cerrados los trabajos de la comisión parlamentaria que durante un año investigó los atentados. La actitud incomprensible del Ejecutivo socialista de dar por bueno el carpetazo final a un sumario repleto de inexactitudes, contradicciones y falsedades revelaba la falta de sinceridad de aquel Rubalcaba, portavoz del PSOE en 2004, que, durante la jornada de reflexión del 13-M, acusó al Gobierno del PP de mentir: "Los ciudadanos españoles se merecen un Gobierno que no les mienta, que les diga siempre la verdad", declaró. Pasaron dos años y aquella deuda con la verdad continúa sin saldarse gracias a la vergonzosa actitud de los socialistas hacia la comisión de investigación, que lograron cerrar en falso.

Al sumario del 11-M todavía le queda por develar, entre otros enigmas, por qué la Dirección General de la Policía dijo en marzo de 2006 que una de las pruebas, la famosa mochila encontrada en Vallecas, había estado permanentemente custodiada y en un informe policial posterior se indica que «pudo ser manipulada»; cómo es posible que el jefe de los Tedax -especialistas en explosivos- se equivocara cuando compareció en el Congreso de los Diputados; por qué no se conocen los informes sobre los explosivos; cómo puede ser que ETA robe un coche en el mismo callejón en el que reside el principal imputado de estos atentados; qué hacía la policía conservando en el domicilio particular del jefe de los Tedax una prueba clave [la mochila]; cómo se explica que dos policías que revisan una furgoneta con perros no encuentren ningún objeto y después salgan de esa furgoneta 61 evidencias clave para sostener la versión oficial; cómo puede ser que tras 12 explosiones en lugares distintos, no sea posible encontrar restos del explosivo utilizado…
La falta de respuestas a estos enigmas dio como resultado un fenómeno colectivo sin precedentes, el blog de Luis del Pino , que convoca día a día a cerca de 2.000 personas que pretenden conocer la verdad que aún no se ha contado sobre el 11-M. Son conocidos como los “peones negros” y su trabajo es concienciar a la sociedad sobre la insostenible versión oficial que este Gobierno ha querido hacer creer sobre el 11-M. Por ese motivo, la asociación Coruña Liberal desea manifestar su apoyo a quienes contribuyen decisivamente a averiguar de forma lícita la verdad sobre aspectos sustanciales de lo ocurrido y que el propio juez instructor dice desconocer. Porque no sabemos todavía si hubo una conspiración para cometer el atentado, pero, como dice Luis del Pino, “de lo que ya no nos queda ninguna duda es de que hubo una conspiración para tapar la verdadera autoría”.