Comunicados
Las asociaciones cívicas Vigueses por la Libertad (VpL) , AGLI (Asociación gallega por la libertad de idioma) y Coruña Liberal se muestran consternadas por el acuerdo alcanzado entre la consejería de Educación y los distintos grupos parlamentarios para incrementar el uso del gallego en las aulas. Según noticias de prensa, las nuevas medidas permitirán un mínimo del 50% en los contenidos en gallego, mínimo que podrá superarse hasta alcanzar todas las asignaturas excepto las lenguas.
Queremos denunciar el espíritu de este acuerdo: el de eliminar progresivamente el castellano como lengua de enseñanza en Galicia. Para la consejería, así como para nuestra clase política, la enseñanza gallega ya no tiene como principal objetivo la formación de ciudadanos responsables o buenos profesionales, sino que es la excusa para un dudoso experimento socioeducativo tendente a la formación del espíritu nacional, impropio de un sistema democrático. El descenso en la calidad de la enseñanza o la quiebra de la autoridad del profesor en las aulas son problemas de escasa importancia para nuestra clase política, que prefiere consumir recursos económicos y esfuerzos políticos en una supuesta pero falsa "galleguización" de la enseñanza.

Recordamos que este acuerdo ignora la voluntad de padres y de alumnos, a quienes les es impuesta la lengua de enseñanza sin que tengan derecho ni a protestar ni a opinar. Bajo la falacia de la "galleguización", este acuerdo representa un paso más en la lamentable tendencia a ignorar que el castellano no es sólo una lengua tan nuestra como el gallego, sino que es la lengua mayoritaria de los niños y jóvenes de nuestra tierra. Esperábamos tales propuestas por parte de la minoría nacionalista. Pero nos sorprende que los dos partidos de ámbito español abracen y participen de esta falacia.

Queremos animar a los ciudadanos a que protesten contra este acuerdo, alcanzado a espaldas de su voluntad. Les instamos a protestar ante sus representantes políticos antes de que lo conviertan en norma de obligado cumplimiento. En caso de que lo lleven a efecto, será el momento en que todos reflexionemos si nuestra opinión está siendo legítimamente representada por los actuales partidos del arco político.